CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

El cisne negro

EL CISNE NEGRO DE SUEZ El pasado mes de marzo el MV Ever Given, de 220.000 toneladas y 400 metros de eslora, bloqueó el Canal de Suez durante 6 días. La economía mundial perdió en esos días, 400 millones de dólares cada hora y, el propio canal, 15 millones de dólares al día, por los peajes que dejó de percibir. Los expertos concluyen que una tormenta de arena pudo ser la causa del incidente. Un cisne negro, dentro de la teoría que lleva el mismo nombre, es una metáfora que hace referencia a la sucesión de un acontecimiento de gran impacto socioeconómico inesperado para la sociedad. La expresión proviene de la presunción de que todos los cisnes eran blancos, por lo que un cisne negro era imposible que existiera. Después de que una expedición descubriera cisnes negros en Australia, el término se transformó para denotar que, una imposibilidad percibida, puede ser refutada más tarde. Para que a un suceso se le considere un cisne negro debe tener tres características: El evento debe ser una sorpresa para el observador, debe tener un elevado impacto y después del hecho, ser racionalizado por retrospección, como si pudiera haber sido esperado. En otras palabras, una vez ocurre, pensamos que “se veía venir”. Cisnes Negros en nuestra vida puede ser una enfermedad grave, la muerte repentina de un familiar, un despido, un accidente o un abandono de nuestra pareja. Nos sorprenden repentinamente, provocan un giro total a nuestra vida y después de ocurrir lo racionalizamos, buscando la explicación de cómo se podría haber evitado. No debemos olvidar que son sucesos que no se pueden prever, por tanto, no se pueden evitar. Intentar buscar después posibles alternativas para haberlo evitado, solo llevará un sufrimiento innecesario. Y es que, por mucho que creamos tener la vida bajo control, siempre hay factores externos que pueden provocar la aparición de un cisne negro, por lo que lo mejor es aceptarlos y afrontarlos. www.carloshidalgo.es

El efecto nocebo

El efecto nocebo El término nocebo proviene del latín “nocere” (hacer daño) y en el campo de la medicina, hace referencia al empeoramiento de los síntomas, debido a la expectativa que se tiene sobre los posibles efectos negativos generados, por una terapia farmacológica. Se diría que es la versión opuesta del efecto placebo, solo que éste último es un efecto beneficioso, mientras que el nocebo es perjudicial. Este efecto suele aparece cuando se tiene miedo de la enfermedad o de la terapia. Es común que el efecto nocebo se dispare por el exceso de información no contrastada que se encuentra en la red. Un ejemplo, lo encontramos hace un par de meses, cuando varios medios recogieron la noticia de que un jubilado sufrió el impacto de un rayo, un mes después de recibir la vacuna de Moderna, como voluntario en un ensayo clínico. No existe ninguna posibilidad biológica de que, por la que la administración de una vacuna, se convierta uno en un pararrayos. Sin embargo, a pesar de la irrelevancia médica del suceso, esta información se usó para atacar injustificadamente este tratamiento, difundiendo un miedo irracional sobre las vacunas. Se sabe, por campañas anteriores de vacunación, que el miedo a estos tratamientos preventivos despierta, en ocasiones, efectos nocebos colectivos. Por ello, se hace indispensable que las autoridades informen de manera clara y transparente sobre los posibles efectos adversos. Esto es clave, no solo para dar seguridad sobre estos terapias preventivas, sino también para controlar el miedo, pues el bombardeo constante y la forma en que se comunica los efectos adversos del virus, pueden instaurar un estado generalizado de angustia y ansiedad que debilite cuerpo y mente. Conviene racionar la dosis de información que se recibe y se envía, pues es necesario estar enterado de la realidad, pero sin excesos, para no caer en la desesperación. Con frecuencia, aquello que desconocemos es generalmente lo que más miedo da. www.carloshidalgo.es

El rinoceronte naranja

EL RINOCERONTE NARANJA Existe un principio, asumido por todos, que dice que al hablar la voz debe ser bajita y respetuosa, sobre todo con los niños. Si se alza la voz que sea solo para cantar. Pero, en ocasiones, parece inevitable que los nervios se apoderen de uno, y que se acabe gritando a nuestros hijos, lo que acaba bloqueando el proceso de aprendizaje. Además, produce un estrés emocional importante al activarse los recuerdos negativos, generando estrés, angustia y ansiedad. El cerebro solo aprende en un entorno de seguridad y protección. Y, no solo en los niños, sino también en adultos. Diferentes estudios han demostrado que se trabaja y se rinde mejor, en un entorno amistoso donde prime el respeto frente a los gritos. A la hora de educar, existe un método en auge entre padres llamado el rinoceronte naranja, mediante el cual los progenitores se ponen el desafío de intentar no gritar a sus hijos. La autora eligió al rinoceronte por su piel gruesa y dura, que les protege como una coraza, y por ser animales tenaces y naturalmente pacíficos, que solo muestran un comportamiento agresivo cuando son provocados. Y el color naranja, por ser vital, enérgico y cálido al mismo tiempo. El primer paso del método es poner un objetivo realista medido en “días sin gritar a los niños”. Después, hay que identificar las actitudes y situaciones que más alteran, para prevenir el hecho de levantar la voz. Por último, mantener la calma realizando respiraciones profundas, marchándose un tiempo del lugar donde se está y lavándose la cara con agua fría, mientras se cuenta hasta diez. Lo que se conseguirá con estos consejos es canalizar mejor la ira y cambiar la respuesta hacia los hijos en un momento de tensión. La realidad es que no hay niños difíciles, lo difícil es ser niño en un mundo de gente que está todo el día ocupada, apresurada y sin paciencia. www.carloshidalgo.es

Astenia primaveral

ASTENIA PRIMAVERAL El pasado lunes entramos en la primavera, donde las temperaturas se tornan cálidas, mientras se disfruta de más de horas de luz. Esta transición, de un invierno frío, a un tiempo mejor, se caracteriza fundamentalmente por dos factores que alteran nuestros ritmos biológicos: el cambio de horario, al adelantar los relojes una hora, y la subida de la temperatura. Esto supone que, en tanto en cuanto el organismo se vaya adaptando a las nuevas referencias biológicas, algunas personas (en torno al 20 %) sienten una sensación de decaimiento físico y mental, somnolencia durante el día, desgana y susceptibilidad. A su vez, también puede afectar a los ciclos de sueño y, como consecuencia, generar cansancio. Aunque suele tener un carácter leve y, con frecuencia, remitir por sí sola en menos de dos semanas, a todo este conjunto de síntomas estacionales se le conoce como astenia primaveral. El término astenia proviene del griego (α σθένος), que significa carente de fuerza, y que hace referencia a una sensación de fatiga o debilidad generalizada que hace difícil llevar a cabo las tareas cotidianas con normalidad. Este tipo de astenia, puede ir acompañado de otras manifestaciones, como fatiga intelectual, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria, dolor de cabeza, irritabilidad o problemas para dormir. Según parece, todo esto es debido a los cambios hormonales que realiza nuestro organismo, con el fin de adaptarse a la nueva situación. En concreto hablamos de la regulación de la actividad de una región del cerebro, el hipotálamo, muy sensible a las variaciones de los tiempos de luz y oscuridad, lo que provoca un cambio en la secreción de endorfinas (hormona asociada a la sensación de bienestar), a la serotonina (implicada en la regulación del estado anímico) y a la melatonina (hormona responsable del ciclo vigilia-sueño). A pesar de todo, conviene recordar que, como todo en la vida, todo llega, todo cambia y todo pasa, nada es para siempre. www.carloshidalgo.es

Mis otros Yo

MIS OTROS YO Ernesto Alterio ha rodado un cortometraje titulado “Mis otros yo”. Protagonizado únicamente por el actor argentino, trata de las cuatro versiones de un mismo hombre, reflejadas en un espejo, que devuelve la imagen de cuatro vidas distintas. “¿Cómo hubiera sido mi vida si hubiese tomado otras decisiones?”, es lo que se preguntan tres de las cuatro versiones de Juan. La cuarta, la protagonista, y última en aparecer en escena, es quien ha logrado todas las metas que los otros, en algún momento de sus vidas, soñaron: dirige su propia clínica veterinaria, practica surf, ha vivido en el extranjero, es padre y tiene la casa deseada. La realidad es que la vida es una constante sucesión de decisiones, y una de las variables que determina el rumbo de nuestra vida, aumentando las posibilidades de ser feliz, es la elección de los amigos. Como las ondas cerebrales de las personas tienden a sincronizarse, si pretendemos ser más alegres, conviene que nos rodeemos de gente divertida, pues nos contagiaremos de ello. Por otro lado, tan negativo es creer en el destino a ciegas, como tener una confianza desmesurada en nuestras capacidades. Lo mejor es creer en uno mismo, poner los medios para conseguir las metas y ser pertinaz en el intento. Conviene recordar que Elvis Presley, que acababa de aceptar un trabajo como camionero para ganar algo de dinero, fue rechazado en diversas ocasiones con la frase «Dedícate a conducir camiones, porque nunca llegarás a ser cantante». O a Albert Einstein, quien tardó el doble de tiempo que los demás niños en leer, por lo que sus padres creían que sufría algún tipo de discapacidad. Con quince años un profesor le dijo textualmente: “Nunca conseguirás nada en la vida”. En definitiva, el futuro pocas veces depende del azar, sino de las decisiones estamos tomando hoy, siendo el presente el fruto de las decisiones que tomamos en el pasado. www.carloshidalgo.es

Infodemia

Infodemia Hoy hace un año que, ante la rápida expansión del Covid-19, el Gobierno decretó el Estado de Alarma, un total de 6 a lo largo del año, en todo el territorio nacional, confinando a la población en sus hogares. Quizá por soberbia o tal vez por altivez, todos nos creíamos a salvo, en nuestras sociedades de primer mundo, de lo que era una pandemia. Así, se hizo oídos sordos a la advertencia que venía de manera reiterada desde la OMS pidiendo planes de contingencia. Pero la obcecación no fue solo institucional. Los ciudadanos tampoco estuvimos a la altura, adoptando conductas de riesgo que no hacían más que proliferar la expansión del virus. Un año después, y dando por concluida la tercera ola, esperando que sea la última, un sinfín de términos se han incorporado al lenguaje coloquial: inmunidad de rebaño, hidrogel, tasa de incidencia, carga viral, antígeno, fómites, rastreadores. Otro neologismo incluido en la nueva normalidad es “infodemia”, acrónimo formado a partir de las voces información y epidemia. Se utiliza para referirse al exceso de información acerca de un tema, mucha de la cual es un bulo o rumor, que dificulta que las personas encuentren fuentes de orientación fiables cuando lo necesiten, sobre todo entre los jóvenes. La situación de estrés ocasionada por el confinamiento, las medidas restrictivas, el cese de sus actividades deportivas y el cierre del ocio nocturno, han acarreado una falta de socialización que es básica en esas edades derivando, en ocasiones, a un aislamiento denominado síndrome del caracol. Este aislamiento personal hace que los jóvenes interactúen con el mundo únicamente por medio de la tecnología (móvil, tablet u ordenador), pudiendo convertirse en algo patológico, pues se produce en un momento clave de su desarrollo: aquel en el que están comenzando a establecer su propia identidad. Rodeados de tecnología, se acomodan tanto que dejan de socializar incluso con la familia, llegando a abandonar los estudios. www.carloshidalgo.es

El euromillón

EUROMILLÓN El viernes de la semana pasada, un suizo, como único acertante de primera categoría, ganó 210 millones de euros, el mayor bote de la historia del EuroMillón. Una barbaridad de dinero que, si no se sabe administrar bien, provoca la mayoría de las veces un auténtico destrozo en la vida del ganador. Siempre, pero especialmente en tiempo de estrecheces, la lotería aumenta su protagonismo al ofrecernos una ilusión: la posibilidad de olvidar un presente agobiante. Pero, independientemente del tamaño de la ganancia, el 87% de los ganadores terminan volviendo a su estado económico original en 5 años, llegando incluso a arruinarse. Después de la euforia inicial, la acomodación a los nuevos ingresosse hace tan rápida, debido a la adaptación hedónica, que las emociones vuelven a ser las mismas que antes. Es decir, si antes se estaba triste con una bicicleta, ahora se está con un deportivo. Es común (y normal) pensar que una buena renta nos hará felices, pero la realidad es que, ahora, hay un gran capital que no se sabe cómo manejar y que se acaba convirtiendo en una fuente de ansiedad. Gestionar una suma elevada de dinero requiere de una serie de habilidades que, seguramente, nunca hayamos tenido. Además, probablemente se acabará divorciando (el 68 % lo hace), se hará adicto a alguna sustancia y se enemistará con familia y amigos, pues, con la imagen de nuevo rico, serán habituales las peticiones de préstamos. La excepción que confirma la regla es Francisco Delgado, un panadero de Pilas (Sevilla) que hace 10 años ganó 121 millones y que, hoy en día, tiene aún más capital. Sin abandonar su pueblo, se dedica a viajar con su familia y amigos, invirtiendo con acierto sus ganancias. Deportista y familiar, tiene a sus dos hermanas como consejeras de sus sociedades, mientras continúa con la misma relación de pareja que tenía antes de la lluvia de millones. Todo un ejemplo. www.carloshidalgo.es

Perseverance

PERSEVERANCE PERSEVERANCE El vehículo Perseverance aterrizó en Marte el pasado 18 de febrero, tras superar con éxito los siete minutos de pavor que implica atravesar la delgada atmósfera del planeta rojo y descender sobre su superficie a las 20.56 GMT. Detrás de esta espectacular misión está Diana Trujillo, ingeniera aeroespacial colombiana y directora del aterrizaje del Perseverance en Marte; una mujer de 40 años, con una increíble historia detrás que le ha permitido llegar hasta aquí. A Diana desde niña le interesaron las matemáticas y las ciencias, intentando saberlo todo sobre el espacio y las estrellas. En 1998, con 17 años, sin saber nada de inglés y con 300 dólares en el bolsillo, emigró desde Cali (Colombia) a Miami (EEUU) con un solo objetivo: no morir de hambre. Trabajando duro, limpiando hogares, reunió el dinero suficiente para pagarse los estudios de ciencias del espacio primero, y luego de Ingeniería Aeroespacial. Y todo para cumplir un sueño: ser ingeniera en la NASA. La semana pasada fue la encargada de relatar el aterrizaje de la nave en Marte, como responsable de las comunicaciones entre la nave espacial y los científicos en la Tierra, teniendo el honor de ser la primera persona que ha narrado el aterrizaje de una nave de la NASA en directo y en español. Perseverar, que es el nombre del vehículo marciano, es una virtud del ser humano indispensable para alcanzar el éxito. La persona perseverante, como Diana, es aquella que, a pesar de los obstáculos que se interpongan en el camino, continúa trabajando y luchando con tesón para lograr su objetivo. Esto, junto a tener un pensamiento ganador, permite ver oportunidades donde otros ven dificultades, con la característica de tener una actitud hacia la vida que incluye tomarse los problemas como retos, confiar en uno mismo, no temer al fracaso, buscar soluciones, aprender de los errores y mantener la motivación suficiente para lograr aquello que se desea. www.carloshidalgo.es

Aprender de los gansos

Aprendiendo de los gansos En el tiempo en que nos ha tocado vivir, se ha vuelto de vital importancia fomentar el compañerismo para mejorar la productividad, promoviendo así una sana relación entre los compañeros de trabajo. Durante años, las culturas indígenas han contemplado la naturaleza como si fuera un escaparate, para poder aprender de ella. Así, observando como vuelan los gansos, cuando realizan las migraciones, han descubierto que cada vez que un ganso bate sus alas produce una corriente de aire que ayuda al pájaro que le sigue. Volando en una formación tipo V, el grupo aumenta el rango de vuelo en un 70%, con respecto a la distancia que podría volar si se hiciera de manera individual. De aquí podemos concluir que, si las personas buscan un mismo fin, con el empuje y apoyo de todo el grupo, se puede llegar más rápido y fácil al objetivo. Los gansos emiten un característico trompeteo, producido sólo por los que van en la cola, cómo forma de aliento a los que van delante, para que mantengan la velocidad. En cualquier grupo humano donde se advierte el apoyo por parte de los demás, la producción siempre es mayor. Cuando el ganso líder se cansa, deja el puesto y se queda atrás de la formación, siendo otro ganso quien se pone a la cabeza. De ello podemos aprender que es necesario turnarse para hacer las tareas difíciles y compartir el liderazgo. Cuando un ganso enferma o es herido por un disparo, dos gansos se salen de la formación y bajan para ayudarlo. Permanecen con él hasta que pueda volver a volar o hasta que muera. Después, ellos viajarán solos para integrarse a su bandada original o a otra formación. Toda una lección de sensatez y de solidaridad. Siempre deberíamos mantenernos unidos, no sólo en tiempos de bonanza y ventura, sino también durante los aprietos y las dificultades que la pandemia está provocando. www.carloshidalgo.es

Anuptafobia

Anuptafobia Hoy es el día de San Valentín, festividad que conmemora las buenas obras realizadas por el Santo, relacionadas con el concepto universal de amor y afectividad. En el siglo III, el sacerdote Valentín, oponiéndose al decreto del emperador Claudio II, que prohibía el matrimonio para los jóvenes, pues consideraba que los soldados sin ataduras (solteros) combatían mejor, comenzó a celebrar bodas en secreto para las jóvenes parejas. Por mor de este hecho se toma a San Valentín como el patrón de los enamorados. Millones de rosas, junto con notas prometiendo amor eterno, se entregarán hoy, en un intento en muchos casos de buscar una solución material a un conflicto marital. Concentrar la ilusión de todo un año en un solo día puede crear demasiada expectativa en quien necesita sentirse querido, por lo menos con un buen regalo. Si no se recibe lo que se espera, por influencia del consumismo y la publicidad, se acabará teniendo la sensación de que nuestra pareja no nos quiere tanto como creemos, por lo que este día puede terminar haciendo mas inestable la relación o incluso provocando una ruptura. Esto, que es un contratiempo para unos, es una catástrofe total para otros, los anuptafóbicos. Los que padecen de anuptafobia, tienen un miedo irracional a estar sin pareja, respondiendo con un patrón de ansiedad, angustia y obsesión en torno a la idea de quedarse sin su media naranja. Con frecuencia, tienen un problema de autoestima, propiciado quizás por alguna ruptura traumática anterior, por vivencias de rechazo o por el abandono de una figura de apego en la infancia o adolescencia. La realidad es que ser feliz no depende de tener pareja o no. La felicidad, el bienestar y el equilibrio emocional deben estar en uno mismo, ya sea en soledad o de la mano de alguien. Sentirnos la mitad y no enteros, buscando a alguien para ser y no estar, es siempre un camino equivocado. www.carloshidalgo.es