CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

La sologamia

LA SOLOGAMIA Hace unas semanas se estrenó la última película de Icíar Bollaín, La boda de Rosa, film que intenta hablar sobre la necesidad de buscar la independencia personal. La cinta describe la vida de una mujer desbordada por las cargas laborales, sociales y familiares, en el momento en el que decide poner el punto y final a la situación, para empezar a preocuparse por sus propias necesidades. La protagonista, a punto de cumplir 45 años, se percata de que lleva demasiado tiempo viviendo para los demás y ocupándose muy poco de ella, por lo que decide casarse consigo misma. La sologamia (casarse con uno mismo) es un acto que está cada vez más de moda y que tiene como mandamiento principal el amor propio. Surge en parte como una crítica feroz a los matrimonios que están unidos de manera tóxica por el que dirán o por miedo a la soledad, pero no por amor. Hay personas que ven la soledad como un fracaso vital y, a su vez, una vergüenza de cara a la propia sociedad, por lo que aguantan lo inaguantable en una relación de pareja. Ante esto surge el concepto, algo extravagante eso es verdad, de la sologamia donde, en una ceremonia a modo de ritual, se pronuncian unos votos dirigidos a mantener la promesa de quererse mas que a nadie y de respetarse por encima de todo y de todos. En países como Japón o EEUU, que llevan mas de una década con este tipo de bodas, existen un sinfín de empresas que organizan el evento con todo lo necesario para llevarlo a cabo, con alianza matrimonial incluida. En el fondo, la sologamia no significa querer estar solo de por vida, sino tener la capacidad de no depender de nadie, de ser una naranja completa y de quererse. El equilibrio quizás esté en no dejar que nadie te quiera menos de lo que te quieres tú. www.carloshidalgo.es

La honestidad

LA HONESTIDAD En el mundo del deporte existen un sinfín de heroicidades y esfuerzos que, por su trascendencia, perduran en el recuerdo. Uno de los gestos que pasarán a la historia lo protagonizó el triatleta Diego Méntrida el pasado domingo en el Triatlón de Santander. El atleta madrileño, que marchaba en cuarta posición, se colocó tercero unos metros antes de la meta debido a la equivocación de su rival, el británico James Teagle, quien en la última curva se confundió de camino y se fue hacia una valla. Diego, consciente del error de Teagle, paró y esperó a que el británico recuperara la orientación, para que fuera éste quien acabara tercero en la prueba y subiera al pódium. “Al ver cómo se equivocaba, inconscientemente me paré. Se lo merecía”, confesó al terminar la prueba mientras se fundía en un abrazo con su contrincante. La deportiva actitud ha sido premiada por la organización del Triatlón al conceder a Diego el tercer puesto honorífico, con la misma recompensa económica (300 euros) que el atleta británico, todo por la actitud elogiable con su rival. Esta noble decisión tiene mucho mérito si tenemos en cuenta que la rectitud de carácter y un alma noble son virtudes que no abundan en nuestra sociedad. Se considera que una persona es honesta cuando toma la decisión que considera correcta incluso yendo en su propio perjuicio. Y es que la probidad y la autenticidad son cualidades y fortalezas necesarias a la hora de mantener relaciones sociales de cualquier tipo, ya sean de pareja, de familia, de amistad o de trabajo. Son virtudes que hacen que la persona, siendo fiel a sus ideales y principios morales, se encuentre comprometida a hacer siempre lo correcto, sin importar a quien pueda beneficiar. Porque ser íntegro es, sencillamente, ser lo que uno aparenta ser, tener una sola cara. Como dijo John Lennon: “Si eres honesto, tal vez no tengas muchos amigos, pero serán los adecuados”. www.carloshidalgo.es

Emociones enmascaradas

EMOCIONES ENMASCARADAS El uso de la mascarilla, debido a su capacidad para filtrar el aire, protege tanto al usuario como a los demás del contagio por transmisión aérea, pero también es cierto que obstaculiza la expresión facial. La mayoría de nosotros somos novatos en su uso y está costando acostumbrarse a llevar oculta la parte inferior de la cara, lo que dificulta mucho la comunicación. Por eso, ha llegado el momento de utilizar no solo los ojos, sino también la cabeza y el resto del cuerpo para expresarnos. En este punto, conviene recordar que la comunicación no verbal es más valiosa que la verbal. Su importancia es tal que se considera que, en una conversación cara a cara, el componente verbal es del 30 % mientras que el 70 % se corresponde con la comunicación no verbal (muecas, movimientos, señales, posturas, etc.). Este tipo de comunicación se divide en tres componentes: La kinésica que corresponde a los gestos y miradas, la proxémica que se refiere a la distancia a que está una persona con respecto a otra y la paralingüística que hace referencia a como se dice lo que se dice (tono, intensidad, volumen de la voz, entonación, etc.). Diferentes investigaciones aseguran que no hay una parte del cuerpo que tenga mayor carga emocional que los ojos, pudiendo expresar emociones tales como tristeza, asco, ira, alegría, sorpresa o miedo. Es frecuente sonreír amistosamente a alguien y pensar que el gesto no ha tenido mucho sentido, porque la curvatura de la boca ha resultado invisible para el otro. No obstante, aunque parezca que el coronavirus ha matado la sonrisa de la boca, hay que seguir sonriendo pues al hacerlo se activan 36 músculos que tirando hacia arriba los extremos de la boca provocan una simpática arruga en el ojo que crea un vínculo afectivo. Como dijo Gustavo Adolfo Bécquer, el primer beso se da con la mirada. www.carloshidalgo.es

Sindrome Postvacacional

El síndrome postvacacional Frecuentemente, la llegada de septiembre se recibe con ánimo triste, apático e irritable, complicando la vuelta a la rutina. El llamado síndrome postvacacional no es otra cosa que un periodo de adaptación, o lo que es lo mismo, el cuerpo intentando acostumbrarse de nuevo a la rutina. Y es que todo cambio conlleva una fase de aclimatación, especialmente si en ese cambio se pierde confort y placer (típico del periodo vacacional) y se aumenta el displacer que supone madrugar, esforzarse y trabajar. Sin duda, las emociones que se generan son incómodas, pero de ahí a etiquetar este estado como un síndrome va un trecho. El problema es que se ha desarrollado una tendencia a considerar patológico todo aquello que simplemente es fastidioso, obviando el hecho de que experimentar emociones desagradables forma parte de un ser vivo y no tiene porque ser algo insano. Hay muchas experiencias en la vida que pueden soliviantarnos provocando emociones tan incómodas como la tristeza, la angustia o la rabia, pero por hirsutas que sean tienen su función. Las personas que viven en el mundo de Yupi o ven la vida bajo el prisma de una gafa “happy flower”, creen que las emociones desagradables son tan perjudiciales que están convencidas de que cualquier estado emocional que se aleje de la alegría, la felicidad y el contentamiento se da porque algo va mal en nuestra existencia. Sin embargo, lo natural es que estas emociones de tristeza, ansiedad o exasperación, sean pasajeras y desaparezcan en unos pocos días. La clave está en aprender a gestionarlas con eficacia. En general, el ocio, el ejercicio físico y el contacto socialtienen un impacto tan positivo en nuestro estado de ánimo, que es una buena idea dedicar tiempo a estas actividades, compensando así el impacto del cambio de rutina. No obstante, si ese estado de ánimo persiste más allá de tres semanas, sería recomendable acudir a un profesional. www.carloshidalgo.es

Puerto Hurraco

PUERTO HURRACO El pasado miércoles se cumplieron 30 años de una historia negra de la criminología española: la matanza de Puerto Hurraco (Badajoz). Una serie de rencillas entre dos familias (los Pataspelás y los Amadeos) terminaron en agosto de 1990 por costarle la vida a nueve personas, sirviendo como prueba de cómo el germen del odio es la peor semilla del ser humano. El aislamiento social y la convivencia en un grupo cerrado, unido a un primitivismo cultural y a un empobrecimiento afectivo, alimentó el rencor y la inquina de los hermanos Izquierdo: Luciana y Ángela como instigadoras, y Emilio y Antonio como ejecutores. Esa tarde, en un acto de venganza sobre los que consideraban culpables del incendio de una casa en el que murió su madre, Antonio y Emilio salieron a la calle con una escopeta disparando primero sobre los vecinos apellidados Cabanillas y, posteriormente, sobre cualquiera que cruzara por la calle. Detenidos 9 horas después fueron condenados a 684 años de cárcel. Al principio se involucró a las hermanas Ángela y Luciana como posibles inductoras, pero dos años después fueron exculpadas por falta de pruebas que demostrasen su implicación directa. Ingresaron en un hospital psiquiátrico donde se les diagnosticó una folie à deux o locura compartida. Este trastorno, también llamado “trastorno paranoide compartido”, se caracteriza por que un sujeto dominante (inductor) tiene una idea delirante que logra inculcar en otro sujeto estrechamente vinculado con él. Así, el segundo sujeto pasa a compartir las creencias delirantes del inductor. Una condición imprescindible para que aparezca este trastorno es que haya una estrecha convivencia y un íntimo vínculo emocional entre las dos personas. El sometimiento y la falta de autonomía de un sujeto respecto del otro, son también indispensables. En este caso, la dependencia era tanta que Luciana, considerada la verdadera inductora de los crímenes, falleció el 1 de febrero del 2005 y su hermana Ángela pocos meses después. www.carloshidalgo.es

10.000 horas

DIEZ MIL HORAS Recientes investigaciones han confirmado que 10.000 es el número de horas que hay que dedicar a una actividad para llegar a dominarla, para alcanzar la excelencia. Compositores, deportistas, pintores, escritores, pianistas y todo aquel que se ha destacado en un área tiene detrás un mínimo de diez mil horas de trabajo intenso. Hubo una época, heredera del romanticismo, en que la genialidad era un don de los dioses o de la Naturaleza. Luego, más prosaicamente, se atribuyó a la genética. Ahora, se le otorga el mérito al esfuerzo, la tenacidad y el entrenamiento. Así pues, parece que la genialidad es fruto de la paciencia, el rigor y la dedicación pues, salvo honrosas excepciones, no hay genios veloces. Es prácticamente imposible que se puedan acumular 10.000 horas de practica antes de los 20 años. El propio Einstein dijo que no es que fuera muy inteligente, sino que peleaba con los problemas mucho más tiempo. Cuando le preguntaron a Newton sobre el secreto de su creatividad científica, respondió: “Noctedieque incubando”, (dándole vueltas día y noche). Mozart, reconocido como un gran genio. Comenzó a componer a los 7 años y, aunque es cierto que algunas piezas fueron escritas en el momento de su adolescencia, sus grandes sinfonías fueron compuestas después de los 21 años, cuando ya había acumulado más de 10.000 horas de práctica. Nuestra inteligencia es un prodigioso mecanismo para captar, elaborar y producir información, pero vale muy poco si no está impulsada por una poderosa energía que mantenga su esfuerzo y la lance hacia metas altas y valiosas: el entusiasmo. Todos los genios son apasionados de lo suyo, al menos durante diez mil horas. De manera aproximada se calcula que con 10 horas se consigue tener un concepto básico de la materia, con 100 horas se adquiere un nivel medio, con 1.000 horas se es especialista y con 10.000 horas uno puede considerarse maestro en esa habilidad. www.carloshidalgo.es

elementos felicidad

LOS ELEMENTOS DE LA FELICIDAD Se comenta que a Martin Seligman, uno de los fundadores de la psicología positiva le gusta jugar al Bridge. Durante una de sus partidas, y traicionado por la deformación profesional, comenzó a preguntarse por qué muchos de sus amigos seguían jugando cuando le parecía obvio que no disfrutaban del juego. Según su apreciación no sonreían nunca, ni siquiera cuando ganaban, ni tampoco jugaban por dinero, ni para hacer amigos, ni siquiera disfrutaban al tener una buena mano. Parecía que la única motivación que les movía a continuar jugando era ganar por ganar. Algo parecido a lo que los griegos llamaban eudaimonia, (bienestar, plenitud y paz interior), es decir, la felicidad. Fue el propio Seligman el primero en designar cinco elementos que él consideraba imprescindibles para lograr este bienestar personal: buscar emociones positivas, estar comprometido con lo que se hace, tener buenos amigos, conciencia del sentido de la vida y autorrealización personal. Opina que si el ser humano sólo buscara emociones positivas hace tiempo que se hubiese extinguido. Como ejemplo pone la descendencia, pues si sólo se buscara buenos momentos (emociones positivas), probablemente no se tendrían hijos, pues también acarrean una preocupación importante. En cambio, se tienen hijos porque proporcionan, aparte de buenos momentos, otras cosas como compromiso y sentido a la vida. Fue Aristóteles, quizá el filósofo más influyente de todos los tiempos, quien desarrolló un sistema basado en la virtud como pieza clave para alcanzar el estado de equilibrio emocional. Para él, la virtud era una posición intermedia entre dos vicios, el uno por exceso y el otro por defecto, creyendo que una vida de abstinencia no conduce a la felicidad, pero tampoco una vida hedonista, pues los excesos suelen generar esclavitud hacia el placer y vacío existencial. En definitiva, parece que la felicidad es el resultado de una manera de vivir que llega cuando somos capaces de desarrollar nuestro potencial como persona. www.carloshidalgo.es

Los insultos duelen

LOS INSULTOS DUELEN El Covid-19 está dejando situaciones excepcionales también en el ámbito académico. Este año, el alumnado ha tenido que defender los Trabajos de Fin de Grado de manera telemática. En la UJI, unos profesores de periodismo filtraron por error un vídeo en el que se observa al tribunal evaluador reírse de los alumnos y de sus trabajos. En la grabación se observa a los profesores llamando “inútil”, “torito” o “becerro” a los alumnos, mientras algún miembro anima a los otros diciendo: “Hay que quitarse de encima los trabajos rápidamente, porque vamos mal de tiempo y esta gente es tan inútil que no merece la pena perder el tiempo”. Ante lo sucedido, la UJI ha pedido disculpas, tanto publicas como privadas, lamentando el hecho, mientras los profesores consideran que se trata de “valoraciones preliminares realizadas en un contexto privado que, en algún caso, han podido ser comentarios desafortunados o malinterpretados”. Pasmoso. La ciencia avala que las palabras no son inocentes per se, pues un rechazo, insulto o menosprecio activa las mismas zonas del cerebro que cuando se produce un dolor físico. Es mas, las sensaciones físicas y emocionales se entremezclan hasta tal punto que el malestar que provoca un insulto (según ha determinado un estudio de la Universidad de Kentucky) se amortigua en los sujetos que toman una dosis de paracetamol. En otro estudio, se utilizó la resonancia magnética para comprobar que el rechazo y el menosprecio a una persona sobrecarga de tensión el córtex del cíngulo anterior, región clave de la red del dolor. Además, aparte de doloroso, el impacto del lenguaje es duradero, pues nadie se olvida con facilidad de una mala palabra. Se sabe que para compensar las consecuencias dolorosas de una palabra despectiva hacen falta cinco expresiones halagadoras. Ignorar el insulto representa la opción más inteligente pues como dijo Diógenes de Sinope, el insulto deshonra no a quien lo recibe, sino a quien lo infiere. www.carloshidalgo.es

El cerebro

EL CEREBRO HUMANO El pasado 22 de julio se celebró el Día Mundial del Cerebro. El avance de la neurociencia y el uso de tecnología puntera, como la resonancia magnética funcional (FMRI), ha hecho que en los últimos 10 años se haya aprendido más acerca del cerebro que en toda la historia de la humanidad. Este procedimiento (FMRI) permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales que se activan al ejecutar una tarea determinada, sin exponerse a una radiación ionizante, ni inyectar sustancia alguna. Un dato curioso es que, a pesar de que es el único órgano del cuerpo sin receptores de dolor, es la herramienta que utiliza el cuerpo para detectarlo. Cada vez que se sufre un golpe, un impulso viaja por la médula espinal hasta el cerebro para que éste envíe una señal de dolor. Paradójico. Este órgano gelatinoso, de 2 kg de peso, tiene 100.000 millones de neuronas que manda la información a 360 km/h. Vertiginoso. También se ha demostrado que el cerebro de hombres y mujeres es diferente, lo que explicaría que, en general, las mujeres sean más empáticas y los hombres se orienten mejor. A partir de los 25 años comienza una decadencia progresiva de las funciones cognitivas, por lo que se hace primordial el ejercicio mental. Porque la salud física no es la única que se debe cuidar para disfrutar de una buena calidad de vida. El cerebro también debe ejercitarse, para mantenerse en forma y prevenir su deterioro. En estos meses, donde se ha vivido una situación sin precedentes marcada por la incertidumbre, muchas personas han experimentado una sobrecarga mental que podría llegar a tener un impacto negativo. Hay pruebas de que el pensamiento negativo y el estrés crónico está íntimamente relacionados con el declive cognitivo. Acciones tan simples como potenciar las relaciones con la familia y amigos, practicar juegos mentales y saber desconectar, ayuda a ejercitar la mente y a tener mayor calidad de vida. www.carloshidalgo.es

La bondad

La bondad Se considera que la bondad es el pináculo de la inteligencia, el punto más cenital. Se suele definir bondad como la inclinación o tendencia a hacer el bien para evitar el sufrimiento o dolor a una persona o comunidad. Esto se podría pensar de un matrimonio británico que el pasado sábado vino a España a pasar las vacaciones en su chalé con piscina de Jávea. Su sorpresa fue que al llegar la vivienda estaba ocupada por una pareja de 25 y 20 años, que sólo aceptaba marcharse si los propietarios les daban dinero en efectivo para pagar diez noches de alojamiento en un hotel de Jávea, mas un taxi que los llevara allí. El pacto para que los ocupas abandonaran la vivienda, que habían invadido la semana anterior, tenía la exigencia también de no denunciarles a la Guardia Civil. No obstante, sí llamaron a la benemérita para explicar lo sucedido, por miedo a estar incurriendo en alguna ilegalidad ya que, si entraban a las bravas en la vivienda “ocupada”, aún siendo de su propiedad, podían ser ellos los que estuvieran cometiendo el delito. Tras salir los intrusos, comprobaron que la pareja había reventado puertas y descerrajado los armarios que tenían candados, dejando una montaña de platos y vasos sucios. Un deprimente caos. Eso si, los ocupas agradecieron a los dueños de la vivienda que les facilitaran un techo donde estar durante diez días. ¡Que majos! Es evidente que la bondad es una virtud superior, propia de personas altamente evolucionadas que proporciona bienestar emocional, siendo una cualidad que satisface mucho cuando se automatiza a través del hábito. De hecho, la mejor vida no es la mas larga, sino la mas rica en buenas acciones. Pero una cosa es ser bueno y otra ser memo, y conviene ir con cuidado de no cruzar la débil frontera que lo separa, porque siempre hay algún listillo que se aprovecha de ello. www.carloshidalgo.es