CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

Comida de empresa

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 18/12/2022 Comida de empresa Tras dos inviernos consecutivos con mascarilla obligatoria en interiores, mucha gente ha esperado con muchas ganas el momento de la comida empresa. Para otros, sin embargo, este tipo de encuentros no son más que un incómodo convencionalismo social, al que se ven obligados a acudir. Esto suele darse cuando el ambiente laboral no acompaña, pues la tensión se suele trasladar a la comida, provocando un ambiente irrespirable. Hay otros, que no soportan la presión social del entorno laboral, que tiende a reaccionar de forma insistente cuando intentan desmarcarse del evento, costándoles expresar su no deseo de acudir al acontecimiento. Al final, a pesar del fastidio, acuden, tan solo para que no se les acuse de antisociales. Pero lo cierto es que, la mayoría de los empleados, suelen recibir de buen agrado la llegada de la cena de empresa. Es la gente que tiene una buena relación con sus compañeros y está deseando reunirse con ellos en un ambiente más distendido que el laboral. La verdad es que estas reuniones tienen su parte buena, pues suelen servir para reforzar las relaciones personales y la conexión entre los empleados. Si nos encontramos ante la tesitura de asistir o no, los expertos recomiendan acudir, aunque sea solo pocas horas, con el fin de relacionarse con los demás. No obstante, conviene practicar siempre la prudencia y el decoro pues, según un informe recientemente publicado, el 40% bebe más de la cuenta y el 20% dice algo inapropiado (la mayoría de veces a su jefe directamente). Por eso, con frecuencia, la fiesta, que pretendía ser un encuentro entre jefes, responsables y empleados para confraternizar y pasar un rato agradable, puede acabar convirtiéndose en un momento de exceso de confianza o de euforia desmedida, con resultados dañinos y perjudiciales. Así que, en la próxima celebración, sea de empresa, de amigos o familiar es mejor practicar la templanza, por lo que pueda pasar. www.carloshidalgo.es

Poner a parir

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 11/12/2022 PONER A PARIR El término poner a parir a alguien procede de la antigua Esparta. Cuando una mujer llegaba a los 9 meses de gestación, otras mujeres iban a su casa para discutir violentamente con ella. Ese era el lugar y el momento elegido para sacar los trapos sucios y los reproches que se habían guardado durante la gestación, con el fin de evitar problemas al niño. Esta discusión acalorada, hacía que las mujeres rompieran aguas con mayor facilidad, precipitando el parto. Esta costumbre, aparte de facilitar el alumbramiento, tenía una doble función. Por un lado, si el bebé era varón, los espartanos pensaban que llegar al mundo en un ambiente hostil, forjaría su carácter desde el nacimiento. Por otro, consideraban que, mostrar sinceridad y decirse las cosas a la cara, en un momento tan crucial de sus vidas, reforzaba los lazos de unión de la población. Ahora bien, la crítica debía ser siempre noble y veraz, pues numerosos estudios demuestran que, con frecuencia, lo que criticamos a los demás, es lo que existe en nuestro interior. O lo que es lo mismo, proyectamos de manera inconsciente nuestra realidad sobre los otros, que hace que atribuyamos a los demás sentimientos, creencias o acciones que nos resultan inaceptables, como mecanismo de defensa. Nicolás Maquiavelo en su libro El príncipe dijo que los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero son pocos los que comprenden lo que ven. Debido a que la crítica casi siempre es una expresión de quiénes somos y de lo que pensamos, uno puede quedar completamente expuesto ante una persona inteligente. No obstante, es la crítica constructiva la que es capaz de establecer un vínculo emocional con el otro. Estaría relacionado con el concepto griego de parresía (decirlo todo), que significa hablar con franqueza. En cualquier caso, por defecto, es mejor criticar menos y ayudar más, hablar menos y pensar más. www.carloshidalgo.es

Síndrome del corazón roto

Síndrome del corazón roto Hace unos días, en la localidad argentina de San Carlos (Córdoba), un padre se encontró el cadáver de su hijo, después de cometer un aparente suicidio. Inmediatamente llamó a emergencias para avisar, pero, nada más llegar el servicio,él mismo sufrió un infarto y murió. Y es que un estrés físico o emocional intenso puede romper, de manera literal, el corazón. El llamado “síndrome del corazón roto”, cardiomiopatía de Takotsubo o síndrome de abombamiento apical, presenta síntomas similares a los de un ataque cardíaco, como dolor en pecho y dificultad para respirar. Este trastorno parece deberse a un aumento en el nivel de hormonas relacionadas con el estrés, como la adrenalina. Las arterias no se ocluyen, sino que es el músculo cardíaco el que se resiente y debilita, hasta el punto de que el ventrículo izquierdo adquiere una forma cónica. Es cierto que el estrés es parte de nuestro día a día, pero conviene tener cuidado pues cuando este se cronifica, puede afectar gravemente a la salud física y mental de la persona, siendo especialmente perjudicial para el corazón. Se ha descubierto que este síndrome ocurre, en un 75 % de los casos, después de sufrir un estrés intenso como un accidente de tráfico, una fuerte discusión o la muerte traumática de un ser querido, especialmente si es el caso de un hijo. Se trata pues de una afección cardíaca causada por situaciones estresantes o emociones extremas, como puede ser también una época de estrés prolongado o un cambio drástico en la vida, como una ruptura amorosa. Incluso situaciones cotidianas pueden generar estrés. Por ello, para que no afecte de forma negativa a nuestra salud, es importante aprender a manejarlo haciendo terapia, con el fin de aprender a gestionarlo, mejorando así el estado de ánimo. Como dijo Dickens: El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas, pero algunas de ellas sería mejor no hacerlas vibrar. www.carloshidalgo.es

Ser mujer en Irán

SER MUJER EN IRÁN El pasado 13 de septiembre, la joven iraní Mahsa Amini fue detenida en Teherán, por la “policía de la moral”, al llevar un pantalón demasiado ajustado y el velo mal puesto. Varios testigos vieron cómo la golpeaban violentamente para meterla en un furgón policial. Pocas horas después, fue llevada en coma a un hospital donde, tres días después, murió. La muerte de Mahsa ha desatado un torrente de indignación y protestas en todo Irán. En una de las manifestaciones, las fuerzas de seguridad respondieron con disparos contra los manifestantes a corta distancia, matando a 66 personas. Sin duda, las mujeres iraníes son el colectivo más afectado por la falta de derechos humanos, en este país del golfo pérsico, donde leyes arcaicas, abusivas y degradantes siguen vigentes dejando a merced de los hombres a cualquier mujer. Por ejemplo, el Código Civil consagra que el jefe de familia es siempre el hombre, pudiendo este prohibir a la esposa el ejercicio de cualquier trabajo. Además, la doctrina oficial sostiene que enseñar el cabello, la piel del cuello o los tobillos es una provocación condenada con 74 latigazos. De ahí la justificación del velo. La mujer vale, por ley, la mitad que un hombre. Así, en caso de accidente o muerte, el valor de la vida de un varón es el doble que la de una mujer. Tan increíble como cierto. En un acto de valentía, los jugadores de la selección de Irán han protagonizado, hasta la fecha, la imagen del Mundial de fútbol cuando se negaron a entonar el himno del país, como medida de protesta por el asesinato de Mahsa. Seguramente, este acto tendrá consecuencias nada más vuelvan a su país, pues el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ya amenazó con importantes sanciones (incluida la cárcel) si hacían algún gesto en señal de protesta en el Mundial. Desde aquí nuestro aplauso y admiración para estos 11 valientes. www.carloshidalgo.es

El rostro, el espejo del alma

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 20/11/2022 El rostro, el espejo del alma Existe una curiosa anécdota que dice que una vez, Abraham Lincoln rechazó a un ayudante solo porque no le gustaba su cara. Un adjunto le dijo que, en realidad, era una persona de 50 años, muy preparada, que podía aportar mucho a su gabinete personal. El presidente le respondió que una vez se pasa de los 40, todos somos responsables de nuestra cara, y la de aquel hombre, no le inspiraba confianza. Por extraño que parezca, la idea de Lincoln no es del todo equivocada. Diferentes estudios demuestran que, llegada una edad, nuestro rostro refleja las expresiones que más habituales han estado en nuestra cara, la cual ha ido moldeándose de acuerdo a las actitudes que han dominado nuestra vida. El maestro del renacimiento Leonardo Da Vinci, utilizó a modelos reales para llevar a cabo, durante siete años, “La Última Cena”. El modelo que sirvió para la imagen de Jesucristo fue un joven de 20 años con un rostro inocente y pacífico. En los siguientes años, fue trabajando el resto de personajes dejando a Judas para el final. Para él buscaba a un hombre con una expresión dura y fría. El maestro sacó del calabozo a un persona que tenía el rostro marcado por el rencor y la avaricia. Durante meses ese hombre se sentó frente a él mientras realizaba su tarea. Al terminar, el prisionero le dijo: “Maestro ¿No reconoces quién soy?” Leonardo le miró y le respondió que no. “¿Tan bajo he caído? -respondió el modelo- ¡Yo soy aquel joven cuyo rostro escogiste para representar a Jesús hace siete años!”. ¿Tanto puede cambiar el rostro de un hombre por el tipo de vida que ha llevado? Lo cierto es que sí. Padecer sentimientos negativos como la amargura, la inquina o la tristeza, dejan su huella en el rostro, siendo este la parte más sensible del cuerpo y la que más revela de nuestro interior. www.carloshidalgo.es

El ciberacoso

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 13/11/2022 EL CIBERACOSO Cada día hay miles de niños que sufren, a través de internet, lo que se conoce como ciberacoso o ciberbullying. Las nuevas tecnologías se han convertido en una forma común de acoso a menores de edad en sus múltiples formas. Un reciente estudio asegura que uno de cada cuatro alumnos en España, asegura conocer a alguien de su entorno, que ha sido víctima de un ciberacoso. Existe la creencia errónea de cómo es el perfil de un acosador online, en base a ideas preconcebidas, pero lo cierto es que no hay uno concreto, puesto que cualquier menor con acceso a un dispositivo puede acabar convirtiéndose en un acosador, o incluso formar parte de este tipo de actos sin siquiera ser muy consciente de ello. Así, 1 de cada 4 menores reconoce haber participado en un caso de ciberacoso, sin darse cuenta. Y es que dar un me gusta a un comentario ofensivo o reírse de un ataque en la red, es una forma de meterse en la espiral de ciberacoso como parte acosadora, por mucho que esto cueste de entender. Los menores que ejercen de acosadores creen que son indemnes en la red, por lo que es esencial concienciarles de que están cometiendo un delito y de que sus actos tienen consecuencias. Se han encontrado unos patrones básicos de cambios en la personalidad de la víctima, como consecuencia de una situación de ciberacoso: resignación, sensación de permanente nerviosismo y sentimientos de indefensión. Una manera de prevenir es realizar una buena educación digital, tanto por parte de la familia como de los entornos educativos. Y otro papel clave lo deben desempeñar los que lo presencian, que deben de intervenir para no convertirse en cómplices. No podemos olvidar que existe un terrorífico informe de la OMS que dice que, cada año, en todo el mundo, el ciberacoso lleva a más de 200.000 jóvenes, de entre 14 y 28 años, al suicidio. www.carloshidalgo.es

LAS ECOPROTESTAS

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 6/11/2022 LAS ECOPROTESTAS Sopa de tomate contra un Van Gogh, puré de patatas contra un Monet o un pastel contra la Gioconda, es la nueva manera que tienen los activistas para llamar la atención por el cambio climático. En ese camino, han despertado tanta solidaridad como indignación, pues muchos se preguntan si vale la pena criticar la destrucción ambiental con el destrozo, aunque sea de manera simbólica, de una obra de arte, patrimonio de la humanidad, y cuyo artista no tiene mucho que ver con los problemas ambientales actuales. Así, se cree que la protesta está mal enfocada, siendo quizás más efectiva hacerla directamente con los tomadores de decisiones pues, a la postre, este tipo de acciones, suelen terminar siendo una distracción y un show ante lo realmente importante. A lo largo de la historia, numerosos reyes y personalidades han dado muestras de ciertas excentricidades. Ciro II el Grande fue un rey persa que creó el mayor imperio conocido en su época. Impetuoso y volátil, pero con ausencia de templanza (cualidad que induce a hacer las cosas con moderación), en el verano del año 540 a.C., se disponía a atacar Babilonia. En su camino, se topó con el peligroso río Gyndes. Antes de que pudiera cruzarlo, su caballo preferido, arrastrado por la corriente, murió ahogado. Irritado y ofendido, decidió castigar al río, intentando dejarlo con un caudal tan bajo que se pudiera atravesar por debajo de las rodillas. Dejó a un lado la campaña militar y puso a sus hombres a cavar 360 canales, durante tres meses, para secar el río. Ufano, el Rey lo atravesó demostrando que había vencido. Pero el ejército acabó exhausto y con bajas, lo que complicó la conquista de Babilonia (que era el verdadero objetivo). Además, con el tiempo, el río volvió a su curso y caudal natural. Y es que, muchas veces, malgastamos tiempo y energía en peleas absurdas, demorando las verdaderas batallas que hemos de librar. www.carloshidalgo.es

Persona Altamente Sensible

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 30/10/2022 PERSONA ALTAMENTE SENSIBLE Un PAS (persona altamente sensible) es un ser con un sistema nervioso que percibe y procesa una mayor información sensorial, de manera simultánea, que la media, con todas las implicaciones positivas y negativas que eso conlleva. No es que sea una enfermedad, pero vivir tan intensamente suele generar un estado ansioso o depresivo en este tipo de personas. Se calcula que un 15 % de la población lo es. Los científicos han demostrado que este rasgo ha persistido en los humanos, a lo largo de la historia, porque ofrece ventajas de supervivencia en situaciones en las que prestar una gran atención puede ser crucial o muy valioso. Porque ser perceptivo y sutil, mientras se elaboran pensamientos en profundidad, para tomar las decisiones adecuadas, es muy ventajoso a la hora de garantizar la supervivencia de una especie. Un PAS debe cumplir las siguientes peculiaridades: profundidad en el procesamiento de la información, tener una gran emocionalidad y empatía, sensibilidad a la sutileza y una sobreestimulación, pues se abrumen fácilmente, al notarlo todo. En este punto, conviene dejar claro que un PAS no es solo una persona muy susceptible o introvertida. Más bien estaríamos hablando de personas que tienen como un “sexto sentido” que les hace ser más sensibles a las luces, ruidos y olores, siendo más empáticas y más intensas emocionalmente. Por otro lado, también son sensibles a la crítica, dándole muchas vueltas a las cosas, mientras necesitan su tiempo para adaptarse a los cambios. La alta sensibilidad no es algo que se pueda curar del todo, pero sí manejar y encauzar para conseguir un equilibrio emocional. Hay que tener en cuenta que son personas que tiene que aprender a gestionar las emociones internas, las que se sienten y vienen desde dentro, y también las emociones que se activan a través del exterior. Por eso es importante realizar actividades que ayuden a liberar y descargar esa carga emocional (deporte, mindfulness, pintura, etc.). www.carloshidalgo.es

LA IMPORTANCIA DE LO IMPORTANTE

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 23/10/2022 LA IMPORTANCIA DE LO IMPORTANTE Hace unas semanas, un joven abogado de 28 años, Julian Sarafin, renunció al trabajo con el que siempre había soñado en beneficio de su salud mental. Julian, licenciado en Derecho por la Universidad de Harvard, consiguió trabajar en uno de los despachos de abogados más prestigiosos del mundo, con un sueldo de 17.000 euros al mes. El joven letrado comprobó que, a la misma velocidad que le llegaba el éxito profesional, se iba desmoronando a nivel físico y mental. Incapaz de disfrutar de su trabajo, empezaron a rondarle por la cabeza pensamientos autolíticos. Había crecido con la idea de que cuanto más logro laboral alcanzara, más feliz sería. Pero pronto se dio cuenta de que, si seguía persiguiendo el prestigio profesional y la aprobación, buscando controlar la opinión que los demás tenían sobre él, poco a poco perdería todo sentido de identidad. Esto ocurre porque se entra en un bucle obsesivo y una rumiación constante acerca de cualquier situación cotidiana, con la consecuente ansiedad patológica que provoca la incertidumbre. Es tanto el desasosiego, que los éxitos se disfrutan solo de manera temporal, volviendo pronto la inquietud sobre si se tendrá éxito en el futuro, en la siguiente tarea o asunto a resolver. Es cierto que el dinero es un factor importante a la hora de ser feliz, pero solo es una variable más. No podemos negar que, las personas con mayores ingresos, sienten una mayor sensación de control sobre la vida, pues este ofrece un mayor sentido de autonomía. Sin embargo, los estudios dicen que las personas que equiparan dinero y éxito son menos felices que las que no lo hacen, por lo que sería mejor no definir el éxito en términos monetarios. El dinero es solo un determinante más de la felicidad, y no es el principal. Recordemos que lo más importante en la vida es que lo más importante, sea en verdad lo más importante. www.carloshidalgo.es

Elogiar

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 16/10/2022 ELOGIAR Siempre se ha dicho que el elogio debilita, porque una persona que se percibe especial deja de esforzarse, al saber que lo es, de manera innata o por la gracia divina. Pero un experimento de la Universidad de Constanza, asegura que esta afirmación carece de rigor científico. En el estudio, se elogió a 300 alumnos por las calificaciones alcanzadas, constatándose que las puntuaciones de los alumnos elogiados se mantenían altas en el siguiente trimestre. Pero lo más llamativo es que también mejoraron las notas de los estudiantes que no habían sido elogiados como tal, pero que sí habían sido testigos de los cumplidos de sus compañeros. Por lo visto, sentirse reconocido delante de otros favorece la sensación de logro aumentando el sentimiento de bienestar por el deber cumplido. Según la R.A.E., un elogio es el enaltecimiento de una cualidad o mérito de una persona. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo elogiar que adular. Mientras el primero es sincero y se manifiesta sin esperar nada a cambio, el segundo se hace siempre con la intención de conseguir algún beneficio. Las personas que utilizan la herramienta del elogio de manera constante reconocen las cualidades positivas de los demás y se las comunican apropiadamente. Y, gestos de este tipo, motivan, fortalecen las relaciones e incrementan el bienestar siempre que se expresan. En este sentido, el elogio no se limita solo a palabras. El lenguaje corporal por ejemplo es útil y efectivo para transmitir elogios como una sonrisa, un guiño o el pulgar hacia arriba. Con estos simples gestos se facilita un ambiente de amabilidad entre ambas partes, se propicia la solidaridad, además de la cooperación y empatía entre los involucrados. Asimismo, el hecho de hacer sentir bien a los demás, con nuestras palabras y gestos, contribuye, en gran medida, a crear vínculos más sólidos con ellos, pues los elogios acercan a las personas, al hacerlas sentir valoradas, comprendidas y reconocidas. www.carloshidalgo.es