CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

Efecto halo en la comida

Efecto halo en la comida Con el creciente interés por tener una vida saludable, la alimentación inteligente se ha convertido en una tendencia, buscando tomar decisiones informadas sobre lo que se come, desde la calidad, hasta el origen y beneficio de los alimentos. Pero no todas las decisiones sobre lo que comemos son tan racionales como creemos. Hay veces que el cerebro nos la juega sin que seamos conscientes de ello, con un sesgo cognitivo, ese atajo mental que intenta simplificar nuestra vida diaria, buscando tomar decisiones rápidas y eficientes. Un ejemplo de este efecto halo en la comida, se daría cuando, incluimos un alimento saludable dentro de una copiosa comida, creyendo que compensamos los alimentos que hemos comido menos saludables, como cuando terminamos una comilona con sacarina en el café. Otro ejemplo, es la tendencia a considerar que alimentos etiquetados como “saludables” son mejores para la salud, sin analizar bien su composición. Así, cuando un envase está etiquetado como orgánico, bajo en grasa, sin azúcar o light, se asume que todo el producto es saludable. Sin embargo, esto no siempre es cierto, pues un producto bajo en grasa puede tener altos niveles de azúcar o sodio, lo que puede contrarrestar cualquier beneficio que ofrezca por ser bajo en grasa. Pero, debido al efecto halo, el consumidor lo percibe como más sano en general. Es más, en ocasiones, este efecto consigue que comamos más de aquello que se recomienda comer menos, como cuando en vez de un donut “normal”, nos comemos dos o tres, porque son light. Y es que, sin una buena educación alimentaria, corremos el riesgo de comer más y peor. www.carloshidalgo.es

El melasudismo

El “melasudismo” El melasudismo (sinónimo de me la suda, me importa un pito o me la trufa) es un “palabro”, acuñado por Pablo Álvarez, que simboliza una filosofía que busca ayudar a vivir bien, de manera consciente y plena, similar al estoicismo o el taoísmo, invitando a relativizar los problemas y disfrutar de la vida. Uno de los mensajes principales que intenta transmitir es que se debe tomar conciencia de lo limitado que es nuestro tiempo y nuestra energía, por lo que hemos de priorizar a qué dedicamos (o en qué perdemos) nuestros momentos y vida. Porque pasamos gran parte de nuestra existencia dedicando tiempo a hacer cosas para satisfacer las expectativas depositadas sobre nosotros por gente que, en el fondo, nos la trae al pairo, y a la que nosotros también, se la soplamos. Esta filosofía no defiende que todo nos importe un pimiento, sino más bien que aprendamos a elegir aquello que importa, tomando conciencia de que tanto nuestra existencia como nuestro vigor es limitado. Por eso, conviene tener claro cuál es nuestro propósito de viday cuáles son nuestros valores, pues estos funcionan como un GPS que nos guía en la toma de decisiones, permitiendo elegir cuáles son las batallas que merecen la pena. En verdad, lo que no esté alineado con nuestros objetivos e ideales nos la debería refanflinfar e importar un bledo porque, con demasiada frecuencia, nos tomamos demasiado en serio una vida de la que no saldremos vivos, y en la que casi nada es para tanto. Sudar es bueno para el cuerpo, elimina toxinas; que te la sude es bueno para la mente, elimina mucha tontería. www.carloshidalgo.es

Normalizar lo anormal

Normalizar lo anormal El líder supremo del Afganistán, Haibatullah Akhundzada, ratificó la semana pasada una nueva ley, aprobada para “promover la virtud y eliminar el vicio”, que incluye la prohibición de que las mujeres hablen en voz alta en público y muestren sus rostros fuera de sus casas. Hace 3 años que los Talibanes tomaron el control del país asiático. En este tiempo, se han aprobado leyes como que ninguna mujer o niña pueda salir sola de casa, por supuesto cubierta de la cabeza a los pies con un burka, si no es con un hombre de parentesco próximo como padre, hermano o marido, ni pueda asomarse a una ventana o balcón para no ser vista por nadie. A todo esto, hay que añadir que las niñas mayores de 12 años no pueden ir al colegio y las mujeres tienen prohibido acceder a la educación superior (el 90 % son analfabetas), ni tener trabajo alguno. Además, una mujer no tiene acceso al servicio sanitario básico, ni a recursos financieros, careciendo incluso de libertad para elegir pareja (el 80 % tienen matrimonios forzados), convirtiendo a este país en el más peligroso del mundo donde una mujer pueda vivir, teniendo en cuenta factores como la salud, la violencia sexual, la doméstica y la discriminación económica. Las mujeres afganas son como un bien al servicio del hombre. Y, ante semejante atrocidad, la ONU se limita a emitir un simple comunicado donde muestra una actitud “preocupante” por el futuro del país. Y es que, como dijo, el escritor y filósofo Edmund Burke: para que el mal triunfe, solo se necesita que los hombres buenos no hagan nada. www.carloshidalgo.es

La Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina Una de las obras de arte más majestuosas de la historia, estuvo originada por los celos y la envidia. Miguel Ángel Buonarotti, era objeto de admiración y respeto por todo el mundo, pero como ocurre con los genios, también de celos y envidias. En Roma, sus rivales fueron Rafael y Bramante. Este último, convenció al Papa Julio II para que encargase a Miguel Ángel pintar la Capilla Sixtina con el objetivo de dejarlo en ridículo, pensando que no sería capaz de hacerlo, y así darle el proyecto a su amigo Rafael. Miguel Ángel, ya célebre por La Piedad y El David, contestó al Papa que no podía pintar 1.000 m² de techo curvo a 21 metros de altura, considerándose escultor, no pintor. Pero, al ser un gran devoto y ante la amenaza de excomunión, el genio aceptó el encargo. En 1512, tras 4 años sin apenas salir de la capilla, y casi ciego, por la pintura que le caía en los ojos (pintaba tumbado boca arriba), consiguió presentar al mundo una obra maestra universal. La envidia es ese desagradable sentimiento que surge cuando notamos que otra persona tiene una cualidad o un bien que quisiéramos poseer. Así, la persona envidiosa no puede soportar que otros hayan alcanzado cotas de éxito superiores a el. Pero cuando el ser humano abandona la envidia y se centra en su propia virtud, entra en el camino de la dicha. Y así fue. Rafael quedó tan maravillado con la obra, que homenajeó a Miguel Ángel incluyéndolo como figura central en su mejor cuadro, “La Escuela de Atenas”, convirtiéndose en mejor pintor de lo que era. www.carloshidalgo.es

El árbol de las preocupaciones

El árbol de las preocupaciones Había una vez un granjero que contrató a un carpintero para reparar una valla. Finalizado el primer día de trabajo, el granjero tuvo que llevar al carpintero a su casa, pues su vieja camioneta se negaba a arrancar. Una vez llegaron a casa del carpintero, éste le invitó a conocer a su familia. Bajaron del vehículo y, antes de entrar en su casa, el carpintero se detuvo frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Entraron en casa y abrazó afectuosamente a sus hijos y a su esposa. Mas tarde, realizadas las presentaciones, el carpintero acompañó al granjero al coche y, al pasar cerca del árbol, éste le preguntó porque antes se había parado y había acariciado sus puntas. El granjero le comentó que ese era el árbol de las preocupaciones. Y le dijo: “Sé que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero esos contratiempos no pertenecen a mi familia, así que los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa, y por la mañana los recojo. Lo divertido es que, cuando salgo por la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que había colgado la noche anterior”. Este cuento nos habla del beneficio, para nuestra salud mental, de aprender a desconectar. Hacerlo conlleva dedicar tiempo de calidad a nuestras relaciones personales, familia o amigos, fortaleciendo así los lazos afectivos. Porque disfrutar de momentos valiosos con nuestros seres queridos, marcando una frontera entre lo laboral y lo personal, es fundamental para nuestro bienestar emocional. Así, desconectar del trabajo, ofrece la oportunidad de relajarse, liberar tensiones y reducir estrés. www.carloshidalgo.es

Premios Darwin

Premios Darwin El sentido común es aquello a lo que nos referimos cuando queremos hablar sobre el conocimiento que todos compartimos. Aquello que consideramos básico y evidente, conclusiones a las que llegamos casi automáticamente al tratar de analizar lo que percibimos, siendo un concepto muy anclado a la sabiduría popular. Pero la realidad es que no todo el mundo tiene esa capacidad para razonar con mesura y prudencia, para responder ante una eventualidad. Y es que hay personas que a lo largo de su vida realizan grandes contribuciones a la Humanidad, y hay otras que también lo hacen, pero por omisión, es decir, cuando desaparecen. Los Premios Darwin nacieron en 1985 para rendir homenaje a estas últimas. Los nominados son personas que han sufrido accidentes absurdos a consecuencia de decisiones sin sentido, sin aplicar el sentido común, como resultado de los cuales incluso han muerto. Se supone que, con su paso a otra vida, mejoran la especie humana al dejar fuera del “circuito” unos genes capaces de tomar semejantes decisiones. El candidato debe estar en su sano juicio, no tener ningún tipo de discapacidad y tiene que ser su propia imprudencia la que origine el accidente de fatales consecuencias. Entre ellos, destaca el premiado en 2003 cuando se llevó el galardón una persona que murió al iluminar un depósito de combustible con su mechero porque quería comprobar si era inflamable. Aunque quizás el máximo exponente se lo lleve el terrorista que murió cuando abrió su propia carta bomba, que había sido devuelta por franqueo insuficiente. En definitiva, desventuras reales y fatales que ilustran la falta del más común de los sentidos. www.carloshidalgo.es

Co-rumiación

La co-rumiación Estamos en pleno verano, momento óptimo para seguir disfrutando de uno de los mayores placeres terrenales: quedar con los colegas. Ocurre que, determinados amigos, tienden a rumiar sobre los mismos problemas una y otra vez, repasando con detalle, a pesar de haberlo hecho muchas veces, su última ruptura o un desencuentro en el trabajo. Es natural buscar el apoyo de personas cercanas cuando nos enfrentamos a alguna situación adversa, pero cuando hablar constantemente de los problemas se convierte en la norma o patrón, es muy posible que solo se hable de la parte negativa de la vida, centrándonos en las emociones negativas que hay alrededor del problema. El término co-rumiación hace referencia, en psicología, al proceso en el que dos o más personas comparten y hablan repetidamente de sus preocupaciones. Y, aunque pensemos que la co-rumiación nos hace sentir más cercanos a nuestros amigos, involucrarse demasiado en ella suele tener un efecto negativo en la amistad. Mucha gente cree que, si se enfoca frecuentemente en un problema, de alguna manera se resolverá, pero lo que termina sucediendo es que esa rumiación incesante acaba generando más conflictos. Con el fin de evitar quedarnos atrapados en la sombra de la co-rumiación, hay que conectar también con las partes más livianas de la vida, no solo con las penas. La solución no es guardar los problemas para uno mismo, sino tomar conciencia de cuando se ha entrado en un bucle negativo, y poner límites. No olvides que tú no eres tus pensamientos, que son solo una parte de ti y se desvanecerán si no los retienes, ni le pones el foco de atención. www.carloshidalgo.es

Síndrome del ocio

EL SÍNDROME DEL OCIO La llegada del verano, y con él las vacaciones, suele ser sinónimo de relajación, disfrute y desconexión. No obstante, hay un numeroso grupo de personas que sufren el llamado síndrome del ocio, que aflora cuando se enfrentan a periodos largos de tiempo libre y no saben cómo desconectar de sus responsabilidades diarias. Llegados a este punto, más allá de evadirse y pasarlo bien, suelen sufrir estrés, ansiedad y frustración, pudiendo incluso enfermar. Uno de los factores que influyen en esta dificultad para evadirse tiene que ver con el modo de funcionar de la sociedad occidental actual. En general, estamos centrados en una manera de vivir enfocada en el hacer, en la productividad, en la constante realización de tareas y, como consecuencia, en el momento en el que hay vacaciones y hay que parar, la persona no sabe muy bien que hacer. Este síndrome tiene una mayor presencia en quienes sufren una gran carga de trabajo o soportan mucha responsabilidad, y también en personas perfeccionistas y autoexigentes que anteponen el trabajo a su propio bienestar. Hay quien cree que desconectar se consigue solo con dejar de trabajar. Pero esto no es tan fácil. Metafóricamente, es como dejar de pedalear cuando vamos a gran velocidad. No se puede frenar en seco, pues la inercia lleva a nuestra mente a buscar en qué ocuparse y mantener la misma energía a la que está acostumbrada, aferrándose a las preocupaciones y a la búsqueda de tareas pendientes. Por eso, la primera idea que hay que “desaprender” es dejar de pensar que estar descansando, o permanecer sin hacer nada, es estar perdiendo tiempo o vida. www.carloshidalgo.es

Narcicistas

Narcicistas La ruptura de María José Suárez (actriz, modelo y presentadora) con Álvaro Muñoz Escassi (conquistador), tras tres años de relación, ha sido una de las noticias más polémicas de las últimas semanas. Mª José, tras comunicar con discreción el fin de su idílio, ha tenido que salir de nuevo a la palestra para desmentir a su marido sobre que tenían una relación abierta, motivo que ha esgrimido el donjuán para justificar su infidelidad. Por lo visto, era abierta solo para él. El perfil psicológico de este sujeto se ajusta a un trastorno de la personalidad narcisista. Los que lo padecen, están prendados de la imagen grandiosa, idealizada e inflada de ellos mismos. En general, un narcicista, tiene un patrón de pensamientos y conductas egocéntricas y arrogantes, con falta de empatía y necesidad excesiva de admiración por parte de los demás. Hasta tal punto esto es así, que se sienten infelices cuando no reciben los elogios o favores especiales que creen que merecen. Pero la realidad es que detrás de esto se esconde una frágil autoestima y un profundo sentimiento de inseguridad. Por eso, intentan brillar en lo que se les de bien, en este caso, ligotear. Se diría que cada conquista es alimento para su autoestima, motivo por el que suelen tener también el síndrome de Tarzán, ir de liana en liana, de una relación a otra, teniendo pánico a estar solos. Está demostrado que la gente, al envejecer, aumenta su madurez, pone en valor las relaciones estables y aumenta su responsabilidad hacia los demás, excepto los narcisistas que son resistentes al cambio, aunque esto les cause graves problemas. Una pena. www.carloshidalgo.es

Del revés 2

Del revés 2 La maestría de Pixar para presentar conceptos complejos sobre la mente humana, simplificándolos y haciéndolos asequibles para todos los públicos, es una de los grandes logros de sus películas. Del revés 2 ya está en los cines, convirtiéndose en la cinta de animación más taquillera de la historia en España. El filme, dirigido por Kelsey Mann, presenta emociones secundarias como la ansiedad, la envidia, el aburrimiento, la vergüenza o la nostalgia, que se suman a las 6 emociones básicas ya vistas en la primera parte: alegría, tristeza, sorpresa, miedo, asco e ira. Las emociones secundarias aparecen en el ser humano como consecuencia de la socialización, tras las emociones básicas, quienes se manifiestan, con una gran carga genética, desde el nacimiento. Riley, la niña protagonista, cumple 13 años, entrando de lleno en la adolescencia, lo que comporta la búsqueda de independencia y la pérdida de la inocencia típica de la edad. La ansiedad es la emoción secundaria a la que más tiempo dedica la película. Ésta, no es otra cosa que una respuesta de lucha o huida, ante un peligro real o imaginario, en la que nuestro organismo activa el sistema nervioso central. Tal como aparece en la cinta, la ansiedad no aparece para hacernos daño, sino para avisarnos de un posible peligro, real o imaginario. Solo se convierte en problema cuando esta respuesta asoma cuando no debería hacerlo o cuando lo hace de manera excesiva. Así, cuando nos vemos sobrepasados por ella, se convierte en una ansiedad desadaptativa, pero que, por muy desagradable que sea, nunca será peligrosa y, como el resto de emociones, será breve y pasajera. www.carloshidalgo.es