CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

LA FÁBULA DE LA RANA HERVIDA

LA FÁBULA DE LA RANA HERVIDA Fue un filósofo francés Olivier Clerc, quien ideó una fábula, la de la rana hervida, con la que poder explicar como cuando un cambio se produce de forma lenta en nuestras vidas, escapando a nuestra conciencia, la situación puede volverse insostenible y peligrosa. La fábula se basa en una ley física real que viene a decir que si se introduce una rana en un olla y la velocidad de calentamiento de la temperatura del agua es menor a 0,02 º C/ minuto, la rana se quedará quieta y morirá al final de la cocción. Esto se produce porque la rana ajusta con el agua (en paralelo) su temperatura corporal de manera gradual. Si la temperatura subiera a una mayor velocidad, la rana saltaría y escaparía del cazo. Cuando el agua esté llegando a su punto de ebullición, la rana ya no podrá ajustar más su temperatura e intentará saltar, pero ya no podrá hacerlo, pues ha malgastado su fuerza en ajustar su temperatura, y morirá. Aplicado al ser humano, esta fábula hace referencia al desgaste emocional que se genera cuando nos encontramos atrapados en situaciones de las que se cree imposible escapar, por lo que se aguanta hasta salir quemado. En otras palabras, paulatinamente se va entrando en un círculo vicioso que provoca un deterioro mental y emocionalmente hasta el punto de quedarse sin fuerzas. Y es que el adaptarse a una situación negativa que muy poco a poco genere un malestar mayor, hace que se “normalice” la situación, sin tomar consciencia de que las consecuencias pueden ser devastadoras. Ante ello conviene: identificar si alguna situación nos está quemando (trabajo, relación pareja, etc.), poner un límite que no se esté dispuesto a sobrepasar y tomar la determinación de contemplar la posibilidad de vivir de otro modo. Vale la pena mantener presente la fábula para evitar consumirse en un dolor que puede evitarse a tiempo. www.carloshidalgo.es

Psicología y póker

Psicología y póker El juego de cartas que mas se practica en el mundo es el póker. A pesar de que se englobe este juego en el mundo del azar, los que lo practican saben bien que no es del todo cierto, pues tanta influencia tiene la suerte como la pericia. Así, no sólo se requiere técnica y estrategia, sino también habilidades personales, entrando en juego aspectos tan básicos de la psicología como el equilibrio emocional. Una de las cosas a tener en cuenta es que, aunque uno crea que tiene el control de todo, no es cierto. Desde el primer momento se sabe que se juega con otras personas, por lo que el valor de las cartas dependerá del de las cartas de los demás. Lo que se escapa al control del jugador, se debe sustituir por empatía que será la que ayude a intuir las cartas del adversario, a través del lenguaje no verbal, las miradas, los movimientos de las manos o los inapreciables tics musculares. La tolerancia a la frustración es otra estrategia psicológica a aplicar pues se debe aprender a encajar las derrotas. Muchos jugadores se ponen nerviosos cuando el juego comienza a ir mal sin recordar que la probabilidad de ganar no está en ningún caso influenciada por los resultados pasados. En este punto conviene recordar que para ganar en el póker no existen las malas rachas, sino las malas jugadas, pues con frecuencia se buscan excusas o se utiliza el pretexto de recibir malas cartas para justificar errores en el juego. Y, por último, conviene no pasar por alto que en toda partida a los 15 minutos se descubre quien es el panoli, ese que se sabe que va a perder. Y que si pasado ese cuarto de hora, no se sabe muy bien quien es, es que es uno mismo. www.carloshidalgo.es

dormir para olvidar

Dormir para olvidar Siempre se ha pensado que el objetivo del descanso nocturno era la necesidad de ahorrar energía o limpiar los desechos celulares del cerebro. Hoy en día, diversos estudios han descubierto una nueva función: se duerme para olvidar. Cada día se aprenden miles de datos creando el cerebro millones de conexiones neuronales, donde se van a guardar todos nuestros recuerdos. Sin embargo, tanta conexión acaba generando demasiada actividad entre las neuronas. Con el fin de reducir tanta activación, la mente al dormir reduce el número de sinapsis (conexiones neuronales) para que las células nerviosas recuperen su equilibrio (homeostasis sináptica) y puedan comunicarse de nuevo de manera rápida y eficiente. Esto quiere decir que mientras se duerme se olvida todo lo innecesario que se aprendió durante el día. Y, por lo visto, cuando mas se sueña, mas se “limpia”. El origen de los sueños ocurre en el encéfalo que envía imágenes y sonidos al cerebro de forma azarosa, en función de las experiencias personales. Luego, el neocórtex trata de interpretar todas estas imágenes y construir una narración coherente a partir de esta información creativa llena de posibilidades. Se trata de narraciones que se visualizan y experimentan en la fase profunda del sueño, fase REM (Rapid Eye Movement). Soñar es útil porque sirve para regular los aprendizajes y gestionar las emociones. Además, los sueños contribuyen a consolidar la memoria y el aprendizaje, siendo uno de los principales recursos de los que dispone la mente para integrar y procesar la información. También se cree que los sueños estimulan la creatividad, al ser capaces de resolver problemas más efectivamente que cuando estamos despiertos, lo que se debe en parte a que la mente soñante hace conexiones más rápido que la mente despierta. No en vano, Händel compuso parte de “El Mesías” al escuchar los compases en un sueño y Paul McCartney compuso “Yesterday” durante un sueño. www.carloshidalgo.es

padre coraje

Padre coraje Alberto Aguilar es un tímido transportista de levadura que empeñó sus ahorros pegando carteles y ofrecido un rescate, con el fin de localizar a su hija, presa de una secta. Su pesadilla comenzó el 7 de enero de 2017 cuando Patricia, con 18 años recién cumplidos, cogió una maleta, unos cuantos libros esotéricos y 6.000 euros del negocio de su padre y voló a Perú, marchándose a hurtadillas de casa. Alberto y su mujer (Rosa) registraron su habitación y descubrieron manuscritos sobre la secta Gnosis y apuntes sobre trámites para casarse en Perú con Félix Manrique Gómez, un peruano que se hace llamar el Príncipe Gurdjieff. Este gurú espiritual contactó con Patricia cuando tenía 16 años mientras ésta buscaba respuestas al significado de sus sueños por internet. Poco a poco el gurú, la convenció de que con él podía empezar una nueva vida pues era uno de los Siete Reyes de la Creación. Así, se hacía pasar por un dios que había vuelto a la tierra para salvarla de un inminente apocalipsis, con la misión de repoblarla con una raza nueva, para lo que necesitaba nueve mujeres, teniendo Patricia el “honor” de ser la tercera. El primer método que utilizan las sectas es el aislamiento, es decir, intentar mantener a la persona alejada de la influencia de familiares y amigos, haciéndola así más vulnerable a la manipulación. El segundo método es reforzar la idea de que fuera de ellos hay amenazas terribles, lo que hace que el captado se sienta inclinado a devolver el favor, y a ser amable con ellos, generando un creciente sentido de deuda y obligación. El tesón del padre ha hecho que localice a su hija en una selva de Perú, con un bebé de un mes, desnutrida, desaliñada y con la mirada perdida. Ahora, médicos y psicólogos intentan recuperarla física y mentalmente, pero la tarea será ardua, lenta y difícil. www.carloshidalgo.es  

Todo por un like

TODO POR UN “LIKE” Se calcula que durante este verano se van a dar casi 400.000 millones de “likes” en las redes sociales, a paisajes o posados ideales de la muerte, pero que en el fondo no dejan de ser fotografías encaminadas al exhibicionismo, reconocimiento y popularidad alejándose, la mayoría de las veces, de la verdadera realidad. Y todo porque hoy en día parece que la querencia o aceptación social se mida por el número de “likes” a las fotos que una persona suba a la red. Según los últimos estudios casi 8 millones de españoles son adictos al móvil llegando a pasar mas de 5 horas al día mirando la pantallita. Una barbaridad se mire por donde se mire pues, a pesar de que esta era está dominada por un mundo online con muchos aspectos positivos como facilitar la comunicación entre las personas, aumentar la inmediatez de información, el entretenimiento y la interacción social, también tiene su parte nociva pues el descenso de la edad de inicio en este mundo (la mayoría de los jóvenes de 12 años poseen un Smartphone de última generación) hace que exista una generación de adolescentes, en plena formación de su personalidad, esclava y dependiente de un “like”. Y es que no se puede obviar que en esa franja de edad se está muy vulnerable a las opiniones de los demás, depositando gran parte de la confianza y de la seguridad de uno mismo, en el número de me gusta que se reciban a lo publicado, creando esa necesidad para estar bien y, por el contrario, aumentando la infelicidad y ansiedad en el caso de no conseguirlo. El objetivo de esta tiranía del pose constante es demostrar que somos felices, corriendo el riesgo de vivir en un postureo constante para gustar a los demás, llegando incluso a pensar que si una foto no triunfa, es que no son aceptados. www.carloshidalgo.es  

Infantilización de los adultos

Infantilización de los adultos A una velocidad vertiginosa la sociedad se está convirtiendo en una eterna adolescente adicta al entretenimiento. Durante años, sociólogos y psicólogos vienen advirtiendo sobre la infantilización de la sociedad postindustrial. La realidad es que a pesar de que la población envejece, los rasgos adolescentes permanecen en una proporción cada vez mayor de personas adultas. Por un lado, es una evidencia que la juventud se ha convertido en icono de culto, objeto de veneración que hace que la gente intente permanecer joven a golpe de bisturí. Todo es respetable. Pero, por otro lado, lo más preocupante es la creciente porción de adultos que se esmera en cultivar su propia inmadurez haciendo que la experiencia que proporciona la edad, se vea mas como un lastre que como una virtud. Este hecho hace que la adolescencia se extienda hasta edades muy avanzadas, generando así una sociedad inmadura, integrada por personas que exigen cada vez más, pero que se esfuerzan cada vez menos. Todo esto hace que, paulatinamente, vaya desapareciendo la cultura de la reflexión y el pensamiento, siendo sustituido por el impulso y la inmediatez, síntomas patognomónicos de la adolescencia. La educación basada en el raciocinio está cambiando hacia la satisfacción instantánea, por lo que la cultura se va convirtiendo en entretenimiento, dominando la impulsividad sobre el pensamiento, lo que hace que cada vez seamos menos capaces de gestionar lo que nuestros antepasados hacían con naturalidad, creando traumas de cualquier cosa y buscando excusas para no asumir responsabilidades. Esta visión infantil de la vida se refleja también en como se intenta inflar la autoestima porque sí, sin ningún motivo que la sostenga y sin hacer nada para ganarla. Y lo cierto es que es el trabajo bien hecho (el esfuerzo) el que crea y fortalece la autoestima. Ante tanto Peter Pan es necesario tener más iniciativa, asumir responsabilidades y ser más autónomo. www.carloshidalgo.es

la soberbia

La soberbia El estudio de los rasgos de la personalidad es uno de lo que más interés despierta en el ámbito de la psicología. En el caso que nos ocupa, los rasgos de personalidad que definen a las personas soberbias están especialmente relacionados con dos características: la megalomanía y el narcicismo. Cuando hablamos de megalomanía nos referimos a un patrón caracterizado por un sentido de grandiosidad y auto-bombo máximo, con una necesidad insaciable de atención. En otras palabras, un delirio de grandeza, con un sentido exagerado de autoestima, poder e importancia. Por otro lado, el narcisismo se refiere mas a una abrumadora necesidad de admiración por parte de los otros y a una falta total de empatía hacia los demás. Las personas narcisistas a menudo creen que son de vital importancia en la vida de todo el mundo, creyendo tener siempre más valor que el resto de los mortales. Ambas dimensiones psicológicas (megalomanía y narcicismo) están tan vinculadas entre sí que terminan convirtiendo a una persona en soberbia. Algunas características que presentan las personas soberbias es la de que creer que están casi siempre en lo cierto, la de estar pendientes de su imagen pública de manera enfermiza y la de pensar que nunca se les presta la atención suficiente, encontrando fácilmente una excusa para enfrentarse al otro, pudiendo llegar a enfadarse mucho por detalles nimios. En definitiva, hablamos de una arrogancia extrema, junto a una creencia de superioridad y autoconcepto exagerado que se manifiesta con afirmaciones excesivas y presuntuosas. Pero, la realidad es que el soberbio busca ocultar sus inseguridades, pues en el fondo sabe que no tiene la capacidad para cumplir con sus objetivos y teme ser avergonzado en público. Cómo si fuese un niño, sigue creyendo que puede y merece ganar siempre, lo que indica que en la base de su arrogancia se esconde una actitud infantil y un problema de autoestima e inmadurez. www.carloshidalgo.es    

Patrones de conducta

PATRONES DE CONDUCTA Albert Einstein dijo que locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener un final diferente. Es cierto que, a lo largo de la vida, nos cruzamos con gente tóxica que nos estafa emocionalmente hablando, pero cuando se repite el mismo resultado una y otra vez, puede que el problema sea nuestro, de los patrones de conducta. Si definiésemos de manera simplista lo que es un patrón de conducta, se podría decir que es una conducta que sirve de modelo, como una guía que orienta la respuesta ante una situación específica. Estos patrones se van adquiriendo mediante el aprendizaje bien por lo que observamos en nuestro entorno o por experimentación propia ante los problemas de la vida. Así, un patrón es una estructura que tiende a repetirse y perpetuarse, de la misma forma que los patrones de costura que utiliza un modisto para confeccionar sus vestidos. Los patrones son la estructura y la base a través de las cuales creamos nuestra realidad, y por eso hay tantas realidades como personas porque, por mucho que alguien pueda parecerse a otro, nunca serán igual ya que cada uno tiene una forma particular de ser y de enfrentarse a los hechos de la vida. Cuando los patrones son constructivos y conllevan conductas apropiadas a la situación, experimentamos paz y seguridad, pero si nos hemos habituado a tener un tipo de patrón de conducta negativa que nos perjudica, aunque resulte complicado cambiarlo, hemos de intentar modificarlo porque acabará pasando factura. Ejemplos de patrones erróneos son: esperar a que todo se solucione por sí mismo, permanecer instalado en la queja, culpar a los demás de lo que pasa, querer tener siempre la razón, etc. Un patrón se graba por repetición en el inconsciente y luego acaba saliendo de forma automática, por eso es tan difícil identificarlos, pero con terapia todo es posible. www.carloshidalgo.es

LA ANOSMIA

ANOSMIA No es necesario tener conocimientos científicos para saber la importancia que tienen los sentidos en nuestra vida. Toda la realidad que percibimos llega a nosotros a través de estas vías y si alguna de ellas falla, notaremos una gran merma en nuestra vida. Se conoce como anosmia a la discapacidad sensorial que acarrea una pérdida o disminución del olfato. Las personas que padecen esta condición médica también tienen problemas con el gusto, pues ambos sentidos están muy relacionados. En verdad el olfato es uno de los sentidos más importantes que existe. No en vano, todos sabemos la relación directa que hay entre el comportamiento sexual y el olor (feromonas), hasta tal punto que gran parte del atractivo entre hombres y mujeres parece que depende del olor que desprenda el otro mas que de la vista. Incluso las madres pueden diferenciar el olor firma de sus bebés de igual forma que los bebés, por su parte, ya desde los primeros meses de vida, son capaces de reconocer a su madre por el olor. Una investigación realizada por el Instituto de la Ciencia de Israel, ha descubierto que la primera asociación de un objeto con un olor tiene una representación cerebral única. Esta capacidad para recordar olores concretos es sorprendente pues hay que tener en cuenta que las neuronas del epitelio olfatorio tienen una vida media de 60 días y, tras su muerte, son reemplazadas por otras células nerviosas que deben establecer de nuevo las sinapsis. Una precisión extrema en el recambio celular permite que los recuerdos no desaparezcan y queden grabados en el cerebro. De ahí la capacidad del olfato para traer recuerdos porque, con su poder evocador, tienen la capacidad de generarlos. Afortunadamente, se han comenzado a realizar rehabilitaciones olfativas a personas con anosmia, donde se les “enseña” a oler a base de textura, color y recuerdos, para así por lo menos crear una ilusión olfativa. www.carloshidalgo.es    

La soledad

La soledad, un mal de nuestro tiempo Existen diferentes causas que pueden producir una gran dosis de sufrimiento pero pocas tan dolorosas como la soledad. En psicología se considera que alguien está solo cuando no mantiene comunicación con otras personas o cuando percibe que sus relaciones sociales son pobres o no satisfactorias, lo que lo distingue del aislamiento social. La soledad refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta sea escasa o porque las relaciones sean demasiado superficiales. Sin embargo, el aislamiento social se presenta cuando una persona se aleja totalmente de su entorno de manera involuntaria, condición que suelen darse en personas que han padecido algún hecho traumático en su vida, como haber sido víctima de bullying, algún abuso o padecer una depresión. Se podría decir que existen tres características que definirían la soledad: es el resultado de relaciones sociales deficientes, es una experiencia subjetiva pues uno puede estar solo sin sentirse solo o sentirse solo cuando se halla en grupo y, por último, genera angustia y tristeza. Y es que, aunque sea una verdad incómoda, estamos en una sociedad egoísta e individualista llena de gente sola o que se siente así. Sirva de botón de muestra la loable iniciativa de un joven estadounidense en paro que decidió ocupar su tiempo en escuchar todo lo que la gente quisiera contarle. Con tal fin colgó un video en la Red, titulado “A pesar de no conocerte, me importas”, ofreciendo su escucha a todo el que le llamara. Al joven se le colapsó el terminal al recibir más de 5.000 mensajes y llamadas en un par de días. Y es que somos seres sociales que necesitamos de los demás. Y no sólo para cubrir nuestras necesidades de afecto y desarrollo personal, sino también para afianzar nuestra autoestima, ya que ésta se genera cada día en la interrelación con las personas que nos rodean. www.carloshidalgo.es