CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

Sindrome Postvacacional

El síndrome postvacacional Frecuentemente, la llegada de septiembre se recibe con ánimo triste, apático e irritable, complicando la vuelta a la rutina. El llamado síndrome postvacacional no es otra cosa que un periodo de adaptación, o lo que es lo mismo, el cuerpo intentando acostumbrarse de nuevo a la rutina. Y es que todo cambio conlleva una fase de aclimatación, especialmente si en ese cambio se pierde confort y placer (típico del periodo vacacional) y se aumenta el displacer que supone madrugar, esforzarse y trabajar. Sin duda, las emociones que se generan son incómodas, pero de ahí a etiquetar este estado como un síndrome va un trecho. El problema es que se ha desarrollado una tendencia a considerar patológico todo aquello que simplemente es fastidioso, obviando el hecho de que experimentar emociones desagradables forma parte de un ser vivo y no tiene porque ser algo insano. Hay muchas experiencias en la vida que pueden soliviantarnos provocando emociones tan incómodas como la tristeza, la angustia o la rabia, pero por hirsutas que sean tienen su función. Las personas que viven en el mundo de Yupi o ven la vida bajo el prisma de una gafa “happy flower”, creen que las emociones desagradables son tan perjudiciales que están convencidas de que cualquier estado emocional que se aleje de la alegría, la felicidad y el contentamiento se da porque algo va mal en nuestra existencia. Sin embargo, lo natural es que estas emociones de tristeza, ansiedad o exasperación, sean pasajeras y desaparezcan en unos pocos días. La clave está en aprender a gestionarlas con eficacia. En general, el ocio, el ejercicio físico y el contacto socialtienen un impacto tan positivo en nuestro estado de ánimo, que es una buena idea dedicar tiempo a estas actividades, compensando así el impacto del cambio de rutina. No obstante, si ese estado de ánimo persiste más allá de tres semanas, sería recomendable acudir a un profesional. www.carloshidalgo.es

Puerto Hurraco

PUERTO HURRACO El pasado miércoles se cumplieron 30 años de una historia negra de la criminología española: la matanza de Puerto Hurraco (Badajoz). Una serie de rencillas entre dos familias (los Pataspelás y los Amadeos) terminaron en agosto de 1990 por costarle la vida a nueve personas, sirviendo como prueba de cómo el germen del odio es la peor semilla del ser humano. El aislamiento social y la convivencia en un grupo cerrado, unido a un primitivismo cultural y a un empobrecimiento afectivo, alimentó el rencor y la inquina de los hermanos Izquierdo: Luciana y Ángela como instigadoras, y Emilio y Antonio como ejecutores. Esa tarde, en un acto de venganza sobre los que consideraban culpables del incendio de una casa en el que murió su madre, Antonio y Emilio salieron a la calle con una escopeta disparando primero sobre los vecinos apellidados Cabanillas y, posteriormente, sobre cualquiera que cruzara por la calle. Detenidos 9 horas después fueron condenados a 684 años de cárcel. Al principio se involucró a las hermanas Ángela y Luciana como posibles inductoras, pero dos años después fueron exculpadas por falta de pruebas que demostrasen su implicación directa. Ingresaron en un hospital psiquiátrico donde se les diagnosticó una folie à deux o locura compartida. Este trastorno, también llamado “trastorno paranoide compartido”, se caracteriza por que un sujeto dominante (inductor) tiene una idea delirante que logra inculcar en otro sujeto estrechamente vinculado con él. Así, el segundo sujeto pasa a compartir las creencias delirantes del inductor. Una condición imprescindible para que aparezca este trastorno es que haya una estrecha convivencia y un íntimo vínculo emocional entre las dos personas. El sometimiento y la falta de autonomía de un sujeto respecto del otro, son también indispensables. En este caso, la dependencia era tanta que Luciana, considerada la verdadera inductora de los crímenes, falleció el 1 de febrero del 2005 y su hermana Ángela pocos meses después. www.carloshidalgo.es

10.000 horas

DIEZ MIL HORAS Recientes investigaciones han confirmado que 10.000 es el número de horas que hay que dedicar a una actividad para llegar a dominarla, para alcanzar la excelencia. Compositores, deportistas, pintores, escritores, pianistas y todo aquel que se ha destacado en un área tiene detrás un mínimo de diez mil horas de trabajo intenso. Hubo una época, heredera del romanticismo, en que la genialidad era un don de los dioses o de la Naturaleza. Luego, más prosaicamente, se atribuyó a la genética. Ahora, se le otorga el mérito al esfuerzo, la tenacidad y el entrenamiento. Así pues, parece que la genialidad es fruto de la paciencia, el rigor y la dedicación pues, salvo honrosas excepciones, no hay genios veloces. Es prácticamente imposible que se puedan acumular 10.000 horas de practica antes de los 20 años. El propio Einstein dijo que no es que fuera muy inteligente, sino que peleaba con los problemas mucho más tiempo. Cuando le preguntaron a Newton sobre el secreto de su creatividad científica, respondió: “Noctedieque incubando”, (dándole vueltas día y noche). Mozart, reconocido como un gran genio. Comenzó a componer a los 7 años y, aunque es cierto que algunas piezas fueron escritas en el momento de su adolescencia, sus grandes sinfonías fueron compuestas después de los 21 años, cuando ya había acumulado más de 10.000 horas de práctica. Nuestra inteligencia es un prodigioso mecanismo para captar, elaborar y producir información, pero vale muy poco si no está impulsada por una poderosa energía que mantenga su esfuerzo y la lance hacia metas altas y valiosas: el entusiasmo. Todos los genios son apasionados de lo suyo, al menos durante diez mil horas. De manera aproximada se calcula que con 10 horas se consigue tener un concepto básico de la materia, con 100 horas se adquiere un nivel medio, con 1.000 horas se es especialista y con 10.000 horas uno puede considerarse maestro en esa habilidad. www.carloshidalgo.es

elementos felicidad

LOS ELEMENTOS DE LA FELICIDAD Se comenta que a Martin Seligman, uno de los fundadores de la psicología positiva le gusta jugar al Bridge. Durante una de sus partidas, y traicionado por la deformación profesional, comenzó a preguntarse por qué muchos de sus amigos seguían jugando cuando le parecía obvio que no disfrutaban del juego. Según su apreciación no sonreían nunca, ni siquiera cuando ganaban, ni tampoco jugaban por dinero, ni para hacer amigos, ni siquiera disfrutaban al tener una buena mano. Parecía que la única motivación que les movía a continuar jugando era ganar por ganar. Algo parecido a lo que los griegos llamaban eudaimonia, (bienestar, plenitud y paz interior), es decir, la felicidad. Fue el propio Seligman el primero en designar cinco elementos que él consideraba imprescindibles para lograr este bienestar personal: buscar emociones positivas, estar comprometido con lo que se hace, tener buenos amigos, conciencia del sentido de la vida y autorrealización personal. Opina que si el ser humano sólo buscara emociones positivas hace tiempo que se hubiese extinguido. Como ejemplo pone la descendencia, pues si sólo se buscara buenos momentos (emociones positivas), probablemente no se tendrían hijos, pues también acarrean una preocupación importante. En cambio, se tienen hijos porque proporcionan, aparte de buenos momentos, otras cosas como compromiso y sentido a la vida. Fue Aristóteles, quizá el filósofo más influyente de todos los tiempos, quien desarrolló un sistema basado en la virtud como pieza clave para alcanzar el estado de equilibrio emocional. Para él, la virtud era una posición intermedia entre dos vicios, el uno por exceso y el otro por defecto, creyendo que una vida de abstinencia no conduce a la felicidad, pero tampoco una vida hedonista, pues los excesos suelen generar esclavitud hacia el placer y vacío existencial. En definitiva, parece que la felicidad es el resultado de una manera de vivir que llega cuando somos capaces de desarrollar nuestro potencial como persona. www.carloshidalgo.es

Los insultos duelen

LOS INSULTOS DUELEN El Covid-19 está dejando situaciones excepcionales también en el ámbito académico. Este año, el alumnado ha tenido que defender los Trabajos de Fin de Grado de manera telemática. En la UJI, unos profesores de periodismo filtraron por error un vídeo en el que se observa al tribunal evaluador reírse de los alumnos y de sus trabajos. En la grabación se observa a los profesores llamando “inútil”, “torito” o “becerro” a los alumnos, mientras algún miembro anima a los otros diciendo: “Hay que quitarse de encima los trabajos rápidamente, porque vamos mal de tiempo y esta gente es tan inútil que no merece la pena perder el tiempo”. Ante lo sucedido, la UJI ha pedido disculpas, tanto publicas como privadas, lamentando el hecho, mientras los profesores consideran que se trata de “valoraciones preliminares realizadas en un contexto privado que, en algún caso, han podido ser comentarios desafortunados o malinterpretados”. Pasmoso. La ciencia avala que las palabras no son inocentes per se, pues un rechazo, insulto o menosprecio activa las mismas zonas del cerebro que cuando se produce un dolor físico. Es mas, las sensaciones físicas y emocionales se entremezclan hasta tal punto que el malestar que provoca un insulto (según ha determinado un estudio de la Universidad de Kentucky) se amortigua en los sujetos que toman una dosis de paracetamol. En otro estudio, se utilizó la resonancia magnética para comprobar que el rechazo y el menosprecio a una persona sobrecarga de tensión el córtex del cíngulo anterior, región clave de la red del dolor. Además, aparte de doloroso, el impacto del lenguaje es duradero, pues nadie se olvida con facilidad de una mala palabra. Se sabe que para compensar las consecuencias dolorosas de una palabra despectiva hacen falta cinco expresiones halagadoras. Ignorar el insulto representa la opción más inteligente pues como dijo Diógenes de Sinope, el insulto deshonra no a quien lo recibe, sino a quien lo infiere. www.carloshidalgo.es

El cerebro

EL CEREBRO HUMANO El pasado 22 de julio se celebró el Día Mundial del Cerebro. El avance de la neurociencia y el uso de tecnología puntera, como la resonancia magnética funcional (FMRI), ha hecho que en los últimos 10 años se haya aprendido más acerca del cerebro que en toda la historia de la humanidad. Este procedimiento (FMRI) permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales que se activan al ejecutar una tarea determinada, sin exponerse a una radiación ionizante, ni inyectar sustancia alguna. Un dato curioso es que, a pesar de que es el único órgano del cuerpo sin receptores de dolor, es la herramienta que utiliza el cuerpo para detectarlo. Cada vez que se sufre un golpe, un impulso viaja por la médula espinal hasta el cerebro para que éste envíe una señal de dolor. Paradójico. Este órgano gelatinoso, de 2 kg de peso, tiene 100.000 millones de neuronas que manda la información a 360 km/h. Vertiginoso. También se ha demostrado que el cerebro de hombres y mujeres es diferente, lo que explicaría que, en general, las mujeres sean más empáticas y los hombres se orienten mejor. A partir de los 25 años comienza una decadencia progresiva de las funciones cognitivas, por lo que se hace primordial el ejercicio mental. Porque la salud física no es la única que se debe cuidar para disfrutar de una buena calidad de vida. El cerebro también debe ejercitarse, para mantenerse en forma y prevenir su deterioro. En estos meses, donde se ha vivido una situación sin precedentes marcada por la incertidumbre, muchas personas han experimentado una sobrecarga mental que podría llegar a tener un impacto negativo. Hay pruebas de que el pensamiento negativo y el estrés crónico está íntimamente relacionados con el declive cognitivo. Acciones tan simples como potenciar las relaciones con la familia y amigos, practicar juegos mentales y saber desconectar, ayuda a ejercitar la mente y a tener mayor calidad de vida. www.carloshidalgo.es

La bondad

La bondad Se considera que la bondad es el pináculo de la inteligencia, el punto más cenital. Se suele definir bondad como la inclinación o tendencia a hacer el bien para evitar el sufrimiento o dolor a una persona o comunidad. Esto se podría pensar de un matrimonio británico que el pasado sábado vino a España a pasar las vacaciones en su chalé con piscina de Jávea. Su sorpresa fue que al llegar la vivienda estaba ocupada por una pareja de 25 y 20 años, que sólo aceptaba marcharse si los propietarios les daban dinero en efectivo para pagar diez noches de alojamiento en un hotel de Jávea, mas un taxi que los llevara allí. El pacto para que los ocupas abandonaran la vivienda, que habían invadido la semana anterior, tenía la exigencia también de no denunciarles a la Guardia Civil. No obstante, sí llamaron a la benemérita para explicar lo sucedido, por miedo a estar incurriendo en alguna ilegalidad ya que, si entraban a las bravas en la vivienda “ocupada”, aún siendo de su propiedad, podían ser ellos los que estuvieran cometiendo el delito. Tras salir los intrusos, comprobaron que la pareja había reventado puertas y descerrajado los armarios que tenían candados, dejando una montaña de platos y vasos sucios. Un deprimente caos. Eso si, los ocupas agradecieron a los dueños de la vivienda que les facilitaran un techo donde estar durante diez días. ¡Que majos! Es evidente que la bondad es una virtud superior, propia de personas altamente evolucionadas que proporciona bienestar emocional, siendo una cualidad que satisface mucho cuando se automatiza a través del hábito. De hecho, la mejor vida no es la mas larga, sino la mas rica en buenas acciones. Pero una cosa es ser bueno y otra ser memo, y conviene ir con cuidado de no cruzar la débil frontera que lo separa, porque siempre hay algún listillo que se aprovecha de ello. www.carloshidalgo.es

Los haters

LOS “HATERS” Nos gustan tanto los mitos como los superhéroes, las personas exitosas hechas a sí mismas, como los artistas con un don innato. No importa que vivan en el Olimpo o que sean terrenales, son símbolos con los que identificarse, emocionarse y, en ocasiones, admirar. Pero, al igual que toda luz tiene su sombra y todo día su noche, todo héroe tiene su antihéroe, su némesis. Esta palabra se utiliza para describir aquello que es opuesto a uno, lo que nos hace frente o se opone a nuestra forma de ser. En el caso de Batman, por ejemplo, el Joker sería su némesis. Hoy en día, en plena era dominada por las redes sociales, el llamado “hater” sería el Lex Luthor (villano de Superman), Capitán Cold (villano de Flash Gordon) o Magneto (X-Man) de antaño. La palabra hater como tal, es un sustantivo inglés que se puede traducir como odiador. Éstos construyen su identidad a base de criticar, molestar, amedrentar o difamar a personalidades y famosos, mostrando sistemáticamente una actitud negativa y hostil ante ellos. Suelen sercínicos, desconfiados y predispuestos para la ofensa y la agresión verbal. Pero la realidad es que estos “odiadores” profesionales son personas inseguras, marcadas por el resquemor y la envidia. Un reciente estudio ha concluido que este tipo personas cumplen con lo que en psicología se conoce como la Triada Oscura de la Personalidad caracterizada por el narcisismo (tendencia a la búsqueda de admiración), la psicopatía (falta de empatía y sentimiento de culpa) y el maquiavelismo (tendencia a la manipulación para conseguir un interés propio). Es fácil imaginar el daño que puede hacer una persona con estos rasgos psicológicos y el inmenso abanico de posibilidades que le presta Internet, para dar rienda suelta a sus necesidades más abyectas. Sin duda, el sueño de todo psicópata-narcisista-maquiavélico. Esta gente envidiosa siempre busca algún defecto: Si lo encuentra, lo comenta y si no, lo inventa. Ruin y doloso. www.carloshidalgo.es

Covid Party

COVID PARTY La teoría evolutiva mas aceptada refiere que el Homo Neanderthalensis coincidió durante un tiempo con el Homo Sapiens, cruzando sus caminos, sus genomas y su cultura, hasta que hace unos 40.000 años se dio su rápida desaparición sin saber muy bien los factores que llevaron a su extinción (enfermedades, cambios del clima, endogamia …).Una propuesta asegura que los neandertales se extinguieron porque, al tener las extremidades mas cortas y achaparradas, no podían correr tan rápidamente como los sapiens, consumiendo además un 30% más de energía a la hora de huir de un depredador. Lo que si es una certeza es que eran seres obtusos, salvajes, de escasa inteligencia e incluso moralmente inferiores. Sin duda un hombre-mono, más cercano a un gorila que a un humano moderno. Pero, a juzgar por la última moda, algunos neandertales siguen entre nosotros como criaturas brutas, zafias y cavernícolas, sobre todo al ver como se extienden las covid-parties. Estas son fiestas donde los organizadores invitan deliberadamente a personas que están contagiadas con el COVID-19 para que el primero de los asistentes que de positivo en un test de coronavirus, se lleve un bote con dinero. En un primer momento se pensó que eran rumores sin fundamento, pero después se ha podido constatar que este tipo de fiestas existen. Y como la idiotez humana tiende al infinito, la idea se ha extendido por todo el mundo, incluido nuestro país. A pesar de las llamadas a la cordura y pese a los rebrotes que se están produciendo en las últimas semanas, estas fiestas ilegales están proliferado en los primeros compases del verano, poniendo en jaque al resto de la humanidad. Tan surrealista como irresponsable e imprudente. Todos los cerebros del mundo se muestran impotentes contra una sandez que esté de moda. Como dijo Quevedo: “Todos los que parecen estúpidos lo son y, además, también lo son la mitad de los que no lo parecen”. www.carloshidalgo.es

De rebajas

DE REBAJAS Con vistas a intentar reactivar el consumo paralizado debido al coronavirus, las grandes cadenas han anticipado las rebajas, ofreciendo descuentos agresivos, con el fin de liquidar el stock acumulado y conseguir algo de liquidez. Hay datos que afirman que la compra impulsiva, el “no lo necesito, pero lo deseo”, significa un tercio de las que se realizan. Al no estar planificadas, suelen ser caprichos momentáneos, compras que se acaban justificando pero que no tienen la suficiente utilidad. Con frecuencia, al darse más importancia al acto de la compra en sí, que al bien adquirido, tras esta suele aflorar un sentimiento de culpa. Con vistas a intentar vender lo máximo posible, el mundo del marketing utiliza un sinfín de estrategias para conseguir su propósito. El neuromarketing es el área de la psicología que trata de identificar la actividad cerebral involucrada en cada comportamiento del cliente, desde la elección del producto y su compra, hasta el procesamiento de los mensajes publicitarios, ayudando a conocer el comportamiento del consumidor e intentando predecirlo. Una de las curiosas variables que se estudia es la música de los locales. En las tiendas de moda juvenil se pone música con ritmos altos para incentivar la compra y la rotación de clientes, pues este tipo de música fomenta el ímpetu a la hora de la compra. Por el contrario, para el caso de las tiendas de productos que requieren de más tiempo (muebles, coches, etc.) se utilizan ritmos lentos, para que el cliente se encuentre cómodo y poco presionado. Otro tipo de estrategia psicológica para aumentar las ventas radica en los precios. Si en la rebaja hay un cambio en el número de dígitos, se percibe el descuento como un mayor beneficio. Por ejemplo, un pantalón que pasa de 110 a 80 euros es más atractivo visualmente que de 140 a 110 euros, al igual que son mas seductores los precios que terminan en número impar. www.carloshidalgo.es