CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

Los haters

LOS “HATERS” Nos gustan tanto los mitos como los superhéroes, las personas exitosas hechas a sí mismas, como los artistas con un don innato. No importa que vivan en el Olimpo o que sean terrenales, son símbolos con los que identificarse, emocionarse y, en ocasiones, admirar. Pero, al igual que toda luz tiene su sombra y todo día su noche, todo héroe tiene su antihéroe, su némesis. Esta palabra se utiliza para describir aquello que es opuesto a uno, lo que nos hace frente o se opone a nuestra forma de ser. En el caso de Batman, por ejemplo, el Joker sería su némesis. Hoy en día, en plena era dominada por las redes sociales, el llamado “hater” sería el Lex Luthor (villano de Superman), Capitán Cold (villano de Flash Gordon) o Magneto (X-Man) de antaño. La palabra hater como tal, es un sustantivo inglés que se puede traducir como odiador. Éstos construyen su identidad a base de criticar, molestar, amedrentar o difamar a personalidades y famosos, mostrando sistemáticamente una actitud negativa y hostil ante ellos. Suelen sercínicos, desconfiados y predispuestos para la ofensa y la agresión verbal. Pero la realidad es que estos “odiadores” profesionales son personas inseguras, marcadas por el resquemor y la envidia. Un reciente estudio ha concluido que este tipo personas cumplen con lo que en psicología se conoce como la Triada Oscura de la Personalidad caracterizada por el narcisismo (tendencia a la búsqueda de admiración), la psicopatía (falta de empatía y sentimiento de culpa) y el maquiavelismo (tendencia a la manipulación para conseguir un interés propio). Es fácil imaginar el daño que puede hacer una persona con estos rasgos psicológicos y el inmenso abanico de posibilidades que le presta Internet, para dar rienda suelta a sus necesidades más abyectas. Sin duda, el sueño de todo psicópata-narcisista-maquiavélico. Esta gente envidiosa siempre busca algún defecto: Si lo encuentra, lo comenta y si no, lo inventa. Ruin y doloso. www.carloshidalgo.es

Covid Party

COVID PARTY La teoría evolutiva mas aceptada refiere que el Homo Neanderthalensis coincidió durante un tiempo con el Homo Sapiens, cruzando sus caminos, sus genomas y su cultura, hasta que hace unos 40.000 años se dio su rápida desaparición sin saber muy bien los factores que llevaron a su extinción (enfermedades, cambios del clima, endogamia …).Una propuesta asegura que los neandertales se extinguieron porque, al tener las extremidades mas cortas y achaparradas, no podían correr tan rápidamente como los sapiens, consumiendo además un 30% más de energía a la hora de huir de un depredador. Lo que si es una certeza es que eran seres obtusos, salvajes, de escasa inteligencia e incluso moralmente inferiores. Sin duda un hombre-mono, más cercano a un gorila que a un humano moderno. Pero, a juzgar por la última moda, algunos neandertales siguen entre nosotros como criaturas brutas, zafias y cavernícolas, sobre todo al ver como se extienden las covid-parties. Estas son fiestas donde los organizadores invitan deliberadamente a personas que están contagiadas con el COVID-19 para que el primero de los asistentes que de positivo en un test de coronavirus, se lleve un bote con dinero. En un primer momento se pensó que eran rumores sin fundamento, pero después se ha podido constatar que este tipo de fiestas existen. Y como la idiotez humana tiende al infinito, la idea se ha extendido por todo el mundo, incluido nuestro país. A pesar de las llamadas a la cordura y pese a los rebrotes que se están produciendo en las últimas semanas, estas fiestas ilegales están proliferado en los primeros compases del verano, poniendo en jaque al resto de la humanidad. Tan surrealista como irresponsable e imprudente. Todos los cerebros del mundo se muestran impotentes contra una sandez que esté de moda. Como dijo Quevedo: “Todos los que parecen estúpidos lo son y, además, también lo son la mitad de los que no lo parecen”. www.carloshidalgo.es

De rebajas

DE REBAJAS Con vistas a intentar reactivar el consumo paralizado debido al coronavirus, las grandes cadenas han anticipado las rebajas, ofreciendo descuentos agresivos, con el fin de liquidar el stock acumulado y conseguir algo de liquidez. Hay datos que afirman que la compra impulsiva, el “no lo necesito, pero lo deseo”, significa un tercio de las que se realizan. Al no estar planificadas, suelen ser caprichos momentáneos, compras que se acaban justificando pero que no tienen la suficiente utilidad. Con frecuencia, al darse más importancia al acto de la compra en sí, que al bien adquirido, tras esta suele aflorar un sentimiento de culpa. Con vistas a intentar vender lo máximo posible, el mundo del marketing utiliza un sinfín de estrategias para conseguir su propósito. El neuromarketing es el área de la psicología que trata de identificar la actividad cerebral involucrada en cada comportamiento del cliente, desde la elección del producto y su compra, hasta el procesamiento de los mensajes publicitarios, ayudando a conocer el comportamiento del consumidor e intentando predecirlo. Una de las curiosas variables que se estudia es la música de los locales. En las tiendas de moda juvenil se pone música con ritmos altos para incentivar la compra y la rotación de clientes, pues este tipo de música fomenta el ímpetu a la hora de la compra. Por el contrario, para el caso de las tiendas de productos que requieren de más tiempo (muebles, coches, etc.) se utilizan ritmos lentos, para que el cliente se encuentre cómodo y poco presionado. Otro tipo de estrategia psicológica para aumentar las ventas radica en los precios. Si en la rebaja hay un cambio en el número de dígitos, se percibe el descuento como un mayor beneficio. Por ejemplo, un pantalón que pasa de 110 a 80 euros es más atractivo visualmente que de 140 a 110 euros, al igual que son mas seductores los precios que terminan en número impar. www.carloshidalgo.es

Síndrome Hikikimori

Síndrome Hikikomori El término Hikikomori fue acuñado por el psicólogo japonésTamaki Saito, para referirse a ese aislamiento social o auto-reclusión voluntaria observado en muchos jóvenes del país del sol naciente. La palabra Hikikomori deriva del verbo hiki, que podría traducirse como retirarse o atrincherarse, y de komoru, que significa entrar. Técnicamente se consideran Hikikomoris aquellas personas que permanecen en sus casas voluntariamente durante un período mínimo de seis meses, saliendo sólo para lo esencial. Un reciente estudio ha concluido que este tipo de reclusión ya no es exclusivo del país nipón pues se ha extendido al resto del mundo, incluida España, donde se le conoce como Síndrome de la Puerta Cerrada. Este síndrome, que obedece tanto a factores personales como sociales, afecta fundamentalmente a jóvenes adolescentes sensibles, pusilánimes, introvertidos, medrosos, con pocos amigos y con una percepción del mundo exterior como algo hostil. Por lo visto, el confinamiento forzado a causa del COVID-19, ha aumentado el distanciamiento social haciendo que muchos jóvenes sigan encerrados de forma voluntaria. Su vida se desarrolla en una habitación teniendo como única ventana al mundo la pantalla del ordenador. Al principio se pensó que el perfil era el de un joven varón adicto a los videojuegos y al manga, pero la realidad nos dice que este problema se ha extendido a un sector mas amplio de la población afectando también a adultos y personas mayores. Poco a poco, la infelicidad y la desesperanza hacen tal mella en el individuo que, invadiéndoles la tristeza y la ansiedad, evitan asumir cualquier tipo de compromiso (estudio, trabajo o amigos). La clave para romper este círculo vicioso es reintegrarse en la sociedad, reto difícil porque la mayoría no suele pedir ayuda por vergüenza. Afortunadamente, algunos de estos ermitaños viven conectados a internet y están dispuestos a recibir terapia psicológica online como un paso decisivo para que coger confianza y aprender habilidades sociales que les hagan salir de su aislamiento. www.carloshidalgo.es

El Caníbal

EL CANÍBAL Eddy Merckx, el ciclista mas grande de la historia, cumplió 75 años el pasado miércoles. Apodado “El Caníbal” logró 525 victorias entre las que destaca 5 Tours, 5 Giros, 1 Vuelta y 3 campeonatos del mundo. De niño le regalaron una bicicleta para superar una miocardiopatía hipertrófica, enfermedad donde el miocardio se vuelve grueso haciendo que al corazón le resulte más difícil bombear la sangre. Toda su vida corrió con esa complicación cardíaca. Su principal característica fue la ambición. Quería ganar todas las carreras en todos los terrenos: etapas, metas volantes, montaña, regularidad, etc. En su primer Tour (1969) ganó seis etapas, la clasificación de la montaña, de la combinada, de la regularidad, de la combatividad y la general, sacando 18 minutos al segundo. Txomin Perurena, coetáneo del belga, que con 158 victorias es el ciclista más laureado de España, cuenta que tanta era su codicia que en una carrera vio al final de una recta una bandera y esprintó pensando que era una meta volante, cuando en realidad se trataba de un cartel publicitario. Pero en el que iba a ser su sexto Tour (1975), recibió un puñetazo en el hígado de un aficionado (que no quería que superara los 5 Tours de Anquetil) mermando mucho su rendimiento. Encima, tres días después tuvo una caída donde se rompió la mandíbula y, con una astilla clavada en las fosas nasales, apenas pudo comer nada sólido el resto de carrera. Aún así, quedó segundo detrás del francés Thevenet. Ahí empezó a perder su carrera contra el destino. Su obsesión por ganar le viene de la infancia pues sus estrictos padres le inculcaron el sentido del deber, cualidad que impulsa a obrar bien, buscando siempre el cumplimiento de una obligación: ganar. Además, arrastró siempre un sentimiento de culpa por haber defraudado a su madre al abandonar los estudios, por lo que creció pensando que no podía fracasar en nada mas. www.carloshidalgo.es

8 min, 46 segundos

8 minutos, 46 segundos El pasado 25 de mayo George Floyd, sospechoso de pagar con un billete de 20 dólares falso en Minneapolis (Minesota), fue detenido por el agente de policía Derek Chauvin, quien aplastó con la rodilla su cuello durante casi nueve minutos. George, que se encontraba boca abajo en la calle totalmente bloqueado, quedó inmóvil y sin pulso mientras los agentes no hacían nada por intentar revivirle. Murió con 46 años, dejando cinco hijos y convirtiéndose en un símbolo del racismo tanto en Estados Unidos como en gran parte del mundo. Tanto es así, que se ha dado una de las mayores olas de protesta raciales de las últimas décadas, dejando en segundo plano la pandemia. Las manifestaciones (peligroso foco de contagio) no dejan de sucederse en los 50 estados, mientras la policía lanza gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, lo que provoca que la gente comience a toser descontroladamente y aumenten las posibilidades de propagación del coronavirus. La tormenta perfecta. Las multitudinarias marchas se han extendido por todo el mundo pidiendo el fin del racismo, esperando que este hecho sea un punto de inflexión en la manera de pensar de una parte de la población que piensa que, aunque ha pasado 186 años de la abolición de la esclavitud, blancos y negros no deben habitar el mismo trozo de tierra. A este racismo, hay que sumar el aumento de la xenofobia incitado por el Covid-19 lo que ha provocado ataques raciales contra personas asiáticas, en busca de culpables y chivos expiatorios con independencia de su inocencia. La tolerancia es el reconocimiento y la aceptación de las diferencias entre personas. Es aprender a escuchar a los demás, a comunicarse con ellos y entenderlos, reconociendo la diversidad cultural, libres de prejuicios y de dogmas, siendo una forma de riqueza, no un factor de división. Es una actitud positiva hacia los demás, exenta de cualquier aire de superioridad. www.carloshidalgo.es

Lo aprendido

TODO LO APRENDIDO No todas las etapas que atravesamos a lo largo de nuestra vida son fáciles. Algunos tramos, debido a lo ocurrido en ellos, son especialmente arduos, duros y complicados. Sin ninguna duda, el estado de confinamiento será una de las experiencias que marque nuestras vidas. Tanto es así que, en una reciente encuesta, se ha concluido que el 75 % de gente se ha sentido aislada, el 70 % ha padecido ansiedad y mas del 60 % se encuentra agotada emocionalmente. Sin embargo, estos momentos difíciles dejan enseñanzas útiles que quedan en nosotros, sobre todo si se alcanza cierto estado de reflexión. Este período vivido ha permitido reconocer e identificar elementos que no se hubiesen descubierto en una etapa de bonanza, pues los malos momentos ofrecen una oportunidad única de aprendizaje. Entre lo aprendido destaca el cambio de prioridades con respecto a las relaciones personales. Sea a nivel de pareja, familia o amistad, la realidad es que el contacto se ha intensificado en algunos casos y desaparecido en otros, por lo que se ha realizado una selección que ha depurado las relaciones. Otra lección aprendida es la importancia que a partir de ahora se le va a dar a intentar acudir siempre a fuentes de información veraces, para poder separar el trigo de la cizaña, la verdad del bulo y la falsedad. Por otro lado, actividades que se realizaban en el colegio, y a las que se daba poca importancia (una maría), han sido claves en la reclusión. Así, el deporte, la creatividad, la cultura y la cocina han sido por ese orden las cuatro actividades en las que más se han refugiado las personas para superar el confinamiento, convirtiéndose en formas recreativas de pasar el trance de una manera óptima. Seguro que, pasado un tiempo, se verá que para muchos ha sido el punto de inicio de nuevas experiencias y de una vida más acorde a los verdaderos valores. www.carloshidalgo.es

Pensamiento crítico

PENSAMIENTO CRÍTICO La pandemia generada por el coronavirus ha convertido al mundo en un enorme circo donde el rigor y la objetividad en las noticias no ha sido todo lo modélica que se hubiese deseado. La cantidad de información a la que estamos expuestos hoy en día sobre cualquier tema es infinita, con lo que el reto no está en creer o no en ella; lo realmente complicado es decidir que información está menos alterada con el fin de no arrastrarnos a la intoxicación, pues cuanta más información contradictoria recibe el cerebro, más cuesta poner orden y pensar, con el consiguiente embotamiento de la razón. La RAE define pensamiento como la facultad de pensar, y crítico como la capacidad de analizar un tema bajo un criterio propio. Unificando los dos conceptos podríamos decir que el pensamiento crítico es la capacidad del ser humano para analizar la información respecto a un tema determinado, intentando esclarecer la veracidad de dicha información para llegar a crear un criterio propio, ignorando los posibles sesgos externos. De una forma análoga a lo que proponía el físico, matemático y padre de la filosofía moderna René Descartes, se trataría de dudar de las informaciones, dogmas y axiomas absolutos que nos rodean hasta que nosotros mismos podamos darles veracidad o por lo contrario ignorarlos. Con ello, se busca tener una idea justificada de la realidad y no aceptar ciegamente lo que otros digan, pues, con frecuencia, lo que se nos cuenta puede ser una falacia, una opinión ladina o una información vertida con interés oculto. Necesitamos ejercer el pensamiento crítico para decidir mejor y para vivir con mayor serenidad, sin el estrés de la información negativa que nos bombardea. Tanto es así que se considera el pensamiento crítico como la segunda habilidad mas importante a desarrollar (tras la comunicación asertiva) para poder adaptarnos perfectamente a nuestro entorno, debido a la proliferación de noticias falsas que existen. www.carloshidalgo.es

El duelo confinados

Duelo durante el confinamiento En los casi 70 días que llevamos del estado de alarma se han dado momentos difíciles para todos en la mayoría de las áreas, pero por encima de todo se encuentran las familias que han padecido el fallecimiento de alguno de sus miembros. Perder un ser querido y no poder despedirlo es una de las realidades más crueles de esta pandemia. De hecho, nadie está preparado para asumir una muerte cercana y menos en unas condiciones tan difíciles y extraordinarias como la que estamos pasando. Estas circunstancias afectan de forma negativa al curso de superación de esa pérdida, convirtiéndose en muchos casos en lo que en psicología se conoce como un duelo complicado. Un duelo no es otra cosa que el proceso de adaptación que se da tras la pérdida de un ser amado. Conocer las cuatro etapas del duelo (negación, ira, tristeza y aceptación) puede ser útil para ubicarse en ese momento de desconcierto e incertidumbre y así entender un poco mejor lo que se está sintiendo. Es importante saber que todos esos sentimientos son normales y que se trata del desarrollo natural por el que hay que pasar. La limitación del apoyo social, al no poder compartir con los allegados el dolor que se siente y no poder notar la cercanía de un cálido abrazo, exacerba el sufrimiento emocional. Otro aspecto duro de la situación de confinamiento ha sido la imposibilidad de estar con el familiar enfermo, en sus últimos momentos de vida, como consecuencia de la distancia social que había que mantener, lo que ha acarreado en muchos casos un sentimiento de culpa. Una buena técnica para superar la ausencia es escribir los pensamientos, darles forma, lo que ayudará a procesarlos mejor. Se puede escribir sobre cómo fue la relación con esa persona, lo que nos gustaría haberle dicho y no se dijo, o bien escribir pidiendo perdón o dando las gracias. www.carloshidalgo.es

Síndrome de la cabaña

El síndrome de la cabaña El síndrome de la cabaña es otra de las consecuencias del confinamiento por el Covid-19 que estamos padeciendo. Después de pasar mas de 2 meses de reclusión en casa, donde apenas se ha podido salir, se podría pensar que la oportunidad de alejarse de ella es lo más ansiado. Sin embargo, contrario a la expectativa general, hay personas que por angustia, miedo o ansiedad ante la posibilidad de contraer el coronavirus prefieran mantener el confinamiento. En psicología, se conoce este miedo como el síndrome de la cabaña y, aunque se debe dejar claro que no es algo patológico, sí es un estado anímico, mental y emocional que debe abordarse con cuidado. La sobredosis de información recibida en este tiempo, donde se ha hecho especial hincapié en la conveniencia de quedarse en casa para evitar contagios, se ha convertido ahora en un arma de doble filo pues ha incrementado en mucha gente el temor a salir. Una de las causas está en que durante mucho tiempo se ha inculcado que el peligro está en la calle, lo que ha convertido la casa en una zona de máxima seguridad. Las personas mas proclives a padecer este síndrome son las que han tenido alguien cercano que se ha contagiado y las que han pasado el confinamiento en soledad. En ambos casos, se ve la calle como algo hostil, concibiendo la casa como lugar seguro. Con el objetivo de superar este síndrome y minimizar el riesgo conviene seguir a pie juntillas el protocolo marcado por las autoridades, en lo relativo a mascarilla, guantes, hidrogel y respeto por la distancia de seguridad, pues todo ello aumentará la sensación de control, mientras se realiza una salida a la calle de manera gradual y con cautela, marcando cada uno el tempus que crea oportuno y necesite, teniendo especial cuidado con el diálogo interno, evitando alimentar los miedos y las inseguridades. www.carloshidalgo.es