CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

El arte de “desaber”

Nos encanta presumir de lo que sabemos, pero la psicología y la ciencia nos recuerdan que el verdadero superpoder intelectual es, en realidad, el arte del “desaber”. Un estudio de la Universidad de Pennsylvania ha demostrado que las personas más precisas a la hora de afinar sus juicios, no destacan por su cociente intelectual, ni por acumular datos, sino por su capacidad para desaprender. Estas personas no se obsesionan con tener razón, sino que más bien miran sus propias ideas como hipótesis provisionales. Así, ante la aparición de alguna nueva evidencia, ajustan su enfoque sin drama. A este rasgo, se le llama pensamiento activamente abierto, y predice el éxito en la vida muchísimo mejor que la inteligencia general. Esta pirueta mental de tratar las convicciones como borradores editables, conecta de forma brillante con la filosofía de Juan de Mairena, el inolvidable profesor apócrifo creado por Antonio Machado. Mairena no iba a las aulas a implantar verdades dogmáticas, sino a enseñar a sus alumnos a vaciar la mochila de prejuicios. Para él, el “desaber”, ese saludable ejercicio de desconfiar de lo que creemos seguro, aprendiendo a mirar las cosas al revés, era la única vía para el pensamiento auténtico. Lo que hoy la ciencia etiqueta como flexibilidad cognitiva y resistencia al sesgo de confirmación, el maestro machadiano lo practicaba como una necesaria higiene del espíritu, hace más de un siglo. En definitiva, una mente firme, no es aquella que se atrinchera en la rigidez de sus propias certezas, sino la que posee la lucidez de desaber a tiempo, y la plasticidad para abrazar la incertidumbre cuando los hechos contradicen sus viejas teorías. www.carloshidalgo.es

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