CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

La depresión sonriente

EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO Artículo opinión 28/1/2024LA DEPRESIÓN SONRIENTELa pasada semana se celebró el Día Mundial de la lucha contra la Depresión, un trastorno emocional que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, siendo considerada como la primera causa mundial de discapacidad por delante de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer. En los casos más graves, puede conducir a la muerte, ya que multiplica por 20 el riesgo de suicidio consumado. La depresión se puede manifestar a través de síntomas físicos y emocionales, y reconocerlos es esencial para poder tratarla. Sonreír, es uno de los principales atributos con el identificamos a aquellas personas que están disfrutando de una situación o que son felices. Sin embargo, en ocasiones, detrás de este signo puede encontrarse una persona con una elevada tristeza, sufriendo lo que se llama la depresión sonriente. Este tipo de depresión viene caracterizada por padecer síntomas depresivos que son ocultados, ya que la persona no muestra sus verdaderas emociones, aparentando felicidad cara a los demás. Así, intentan no alterar sus rutinas, ni expresar a los demás lo que sienten, mientras fingen una dicha que no es real. Una de las maneras en que nos podemos dar cuenta de que alguien la padece, es fijándonos en que siempre manifiesta que “todo” va bien, sin ningún altibajo o variación. Por otro lado, siempre está activa y ocupada, con el fin de poder huir de su realidad, buscando de manera recurrente libros de autoayuda que le permitan alcanzar la felicidad. Por último, suelen oscilar entre la necesidad de estar con los demás y el aislamiento, de manera extrema. Conviene no olvidar que la característica principal de una depresión es la tristeza, y que la sonrisa es solo una máscara, un mecanismo de defensa que oculta el verdadero sentir. Admitir y reconocer que uno está deprimido sería el primer paso a realizar, pues la depresión, ni es signo de debilidad, ni nos quita valor como persona. Es más, con frecuencia, se trata de una señal de que se ha sido fuerte durante demasiado tiempo. www.carloshidalgo.es

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