CARLOS HIDALGO Psicólogo clínico

Fortalezas mentales de otro tiempo

Un reciente estudio sugiere que quienes crecieron entre las décadas de los 60 y 70 desarrollaron fortalezas mentales que hoy están en declive. Diversos especialistas advierten que la actual inmersión en la tecnología, la inteligencia artificial y las redes sociales, está erosionando habilidades vitales básicas. Las fortalezas de las que se habla son la capacidad para regular las emociones, la satisfacción con lo que se tiene, la tolerancia a la incomodidad, la concentración y la gestión directa de conflictos. En el pasado, el aburrimiento no se consideraba un vacío que llenar, sino un catalizador para la creatividad y la introspección. Esa espera entrenaba la calma y fomentaba una toma de decisiones más reflexiva. Asimismo, la frustración era un componente natural del aprendizaje; ante la ausencia de recompensas inmediatas, el fracaso se integraba como un peldaño necesario hacia la madurez. Este entorno forjaba una resiliencia sólida y una capacidad superior para regular las emociones frente a la adversidad. Del mismo modo, crecer con menos bienes materiales fomentó una satisfacción mayor con lo que se tenía y una expectativa más realista sobre la vida. En cuanto a la capacidad cognitiva, las actividades que requerían atención sostenida (lectura y escritura) fortalecían la concentración y la atención, a diferencia de la atención fragmentada que imponen los algoritmos actuales. Finalmente, el “cara a cara” con el que se solucionaban los conflictos (frente a las pantallas de hoy) obligaba a desarrollar la escucha activa y la interpretación del lenguaje no verbal, herramientas esenciales de la inteligencia emocional. Este debate no se plantea como una crítica nostálgica, sino como una reflexión sobre cómo el contexto puede moldear la mente humana. www.carloshidalgo.es

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